sábado, 25, septiembre, 2021
CubaOnLine

Con el paso de los años, el glamping ha sumado cada vez más adeptos entre los viajeros argentinos. Protagonistas de una modalidad en desarrollo, es posible encontrarlos en distintos destinos del país.

Las preferencias de los viajeros se vieron modificadas en el último año y medio. La intención de pasar unos días en destinos de naturaleza y lejos de las grandes urbes ha derivado en que una modalidad de alojamiento que lleva largos años posicionándose en Europa adquiriera un mayor protagonismo en Argentina.

El glamping es una experiencia de campamento pero llevada a otro nivel. Etimológicamente, la palabra es una combinación de camping con glamour, ya que consiste en hospedarse en medio de la naturaleza pero contando con las comodidades propias de la hotelería tradicional. Tal fue el auge que consiguió en el país, que cada vez son más los emprendedores que se suman a esta modalidad y crean glampings en distintos puntos del país. En Argentina hay unos 40 complejos, de los cuales cerca de diez se abrieron durante la pandemia.

Domos en el sur

A partir de que se rehabilitara la posibilidad de viajar por el territorio nacional, la Patagonia fue uno de los destinos que recibieron un mayor caudal de visitantes. Y en ese aspecto, la intención de hospedarse en contacto con el medio ambiente desvió las miradas hacia este tipo de alojamientos. Uno de ellos es Glamping Patagonia Inspira, que en su quinto año en el rubro evidenció una convocatoria récord.

Ubicado en Villa la Angostura, frente a la Bahía de Puerto Manzano, el complejo tiene carpas con formatos diferentes para vivir distintas experiencias. Una es la burbuja, que es de policarbonato y completamente transparente; otra es una pirámide de vidrio; y después están las tradicionales en forma de domo. Además, el lugar cuenta con su recepción, su salón de usos múltiples y personal de limpieza; y, entre las amenidades y servicios que ofrece, se encuentran: sommier king size, WiFi gratuito en todas las instalaciones, cambio de toallas y hasta un jacuzzi out door climatizado.

“Es como ir a un hotel pero en contacto con la naturaleza”, dijo Martín Suero, empresario a cargo del emprendimiento, en una charla con Mensajero Plus. Asimismo, mencionó que hay muchos viajeros que nunca pudieron irse de campamento porque no se animaban: “Esto lo que tiene es la comodidad de que llegas al destino y ya estás viviendo la experiencia sin necesidad de traer ni un tenedor. Es una de las cosas más importantes”.

“La pandemia determinó la elección del público por excelencia. El pasajero en este contexto tiene la certeza de estar en un ámbito al aire libre, de naturaleza y más seguro que eso no existe”, sostuvo. Con respecto a los protocolos, aseguró que no hubo dificultades, ya que cuentan con las mismas normativas que la hotelería: “El orden y la educación de la gente cuando viene de vacaciones es realmente digno de destacar”.

Por otra parte, comentó que Villa la Angostura ha recibido un público que en otras épocas no solía llegar: “Nosotros somos el único glamping en la ciudad. Muchos han elegido venir específicamente por el glamping y posterior a eso se han quedado hospedados en otros complejos de cabañas. Es totalmente favorable el producto para cualquier destino”. Asimismo, indicó que actualmente el 75% de los huéspedes son mujeres, y este porcentaje responde, según explicó, a que se trata de un grupo que en otras circunstancias no se animaba a hospedarse en una carpa: “En este caso la mujer puede viajar sola, con sus hijos, con un amiga y ya tiene todo resuelto”.

En el medio del monte

Uno de los primeros establecimientos turísticos de este tipo de alojamientos en el país se encuentra en Córdoba, más precisamente en Capilla del Monte. Ubicado a 100 kilómetros de la capital y al pie del famoso Cerro Uritorco, Geo Glamping surgió en 2011 con el objetivo de abrir las puertas de un espacio que preserve la naturaleza que lo contiene. Gustavo De Figueredo, socio gerente del emprendimiento, le comentó a Mensajero Plus que esta iniciativa, desde sus comienzos, “tenía una serie de atributos interesantes”.

“Nosotros tenemos un complejo de cabañas, pero además hay un espacio de monte serrano de varias hectáreas. Entonces nuestra idea era seguir trabajando con algo que generara el menor impacto posible. Se dieron las condiciones por ese lado y vimos que había gente a la que le gusta el camping, pero no así las incomodidades que eso conlleva. Entonces tomamos el desafío”, detalló. En un ambiente completamente verde se ubican cuatro domos de estilo viajero vintage, que cuentan con capacidad para dos y tres huéspedes, e incluyen: living de uso compartido, asadores al aire libre, baño privado, ropa blanca y amenities. Además, ofrecen servicio de desayuno y bicicletas para salir a recorrer el lugar.

En ese marco, De Figueredo sostuvo que el clima cordobés hace que hospedarse en este tipo de alojamientos se convierta en una experiencia ideal: “Los glamping de la provincia operan durante todo el año casi por igual. Los fines de semana estamos completos todo el año y en verano se trabaja más de lunes a jueves, porque ahora con el tema del home office y la necesidad de salir, también está aumentando el entresemana. Esa particularidad hace que las condiciones climáticas permitan que el visitante disfrute de la naturaleza en cualquier momento”.

Con respecto a las excursiones, el complejo ofrece la posibilidad de participar de la naturaleza de una manera un tanto diferente. Se puede hacer un trekking nocturno al Cerro Uritorco, cabalgatas en la zona de Ongamira y hasta experimentar el astroturismo. Además, en Capilla del Monte, es posible acceder a actividades relacionadas con el turismo de bienestar, como terapias, masajes y clases de yoga grupales.

En relación al furor durante el último año y medio, el emprendedor manifestó: “De todas las modalidades de alojamiento, esta permite mucho el distanciamiento y vivir de una manera más individual el espacio de ocio. Creo que en Argentina coincidió con un movimiento que de alguna manera se venía dando y esta situación le terminó de dar un empuje”.

En ese sentido, Geo Glamping solía tener un público de entre 25 y 40 años, pero actualmente esa brecha se amplió: “Las carpas tienen capacidad para tres o cuatro personas, pero para este verano estamos construyendo un domo más grande apuntando a las familias”. Finalmente, De Figueredo consideró que esta modalidad llegó para quedarse y que seguramente los viajeros seguirán eligiéndola una vez que se normalice la situación sanitaria.

Desierto blanco

Si bien comenzará a operar el 1° de noviembre, uno de los cinco proyectos de glamping que la empresa Pristine Camps tiene en carpeta para los próximos meses se ubica en una de las zonas más llamativas del país: Salinas Grandes, Jujuy.

Carolina Barnetche, C.O.O. Counselor Corporate & Eventos Especiales del emprendimiento, le explicó a Mensajero Plus que esta idea surgió hace cuatro o cinco años: “Uno de los socios se contactó con la comunidad de Salinas Grandes porque para poder desarrollar un proyecto es necesario tener un vínculo con ellas para poder hacer un acuerdo y que den el visto bueno. En ese marco, se hizo un convenio con la cooperativa Cachi de Chincho de Aguas Blancas y fue a partir de ahí que comenzó la planificación”.

Con la intención de preservar el entorno, el complejo ostenta una arquitectura basada en el triple impacto. En ese sentido, la estructura tiene pilotes de madera y carece de perforaciones en el suelo. Además, cuenta con un sistema de energía solar y recirculación de agua.

El lugar presenta un domo central en el que se encuentra el restaurante y otros cuatro que funcionan como habitaciones. Las mismas tienen amenidades como frigobar, servicio de wifi y una tina de madera con agua caliente en el exterior. Dos de ellas son Premium, con capacidad de hasta tres huéspedes, y las restantes son Exclusive para dos huéspedes.

Entre las excursiones, es posible acceder a un encuentro con gente de la comunidad en el que comentan cómo trabajan la sal, un “show de estrellas” en el que se interpreta la carta astral de acuerdo a cómo la estudian los locales y un recorrido en 4×4 para observar muestras de arte rupestre. Además, el complejo ofrece servicios como una picada con champagne al atardecer, una cena de cinco pasos y un almuerzo gourmet a orillas del río.

Con respecto a las características que distinguen al glamping en Salinas Grandes, Barnetche destacó: “Es un lugar que no se puede encontrar en el resto del país y desde ese punto de vista, es una experiencia invalorable. Al ser un desierto blanco, ubicado diez kilómetros dentro de las salinas, se convierte en un espacio único. Después, Jujuy tiene millones de cosas para ofrecer, como sus culturas, la fauna, la flora y la historia”.

“Ya para el primer mes después de la apertura estamos en un 82% de ocupación. Esto se debe a que es un producto muy aspiracional, porque el turista lo ve y ya le da ganas de ir. La verdad que tuvo una respuesta muy buena”, sintetizó.