lunes, 26, julio, 2021
CubaOnLine

Para las vacaciones de invierno, la provincia dispone de una gran oferta en paisajes, recorridos culturales y una calidez extrema en su gente.

En las últimas semanas, la provincia de Córdoba avanzó y planificó absolutamente todas las acciones para poder disfrutar de un buen receso invernal. En ese marco, optó por armar una serie de propuestas más que interesantes para que los turistas puedan recorrer sus paisajes, interiorizarse en sus recorridos culturales y disfrutar de la calidez de su gente.

En primera instancia, es fundamental aclarar que para ingresar al destino, hay que descargar la app Cuidar y completar la declaración jurada correspondiente. Por este medio, se deberá informar el tiempo de estadía, la dirección del alojamiento reservado y si se cursan síntomas compatibles con el coronavirus. El trámite debe realizarse, por lo menos, 48 horas antes de viajar y es suficiente contar con una declaración jurada por grupo familiar.

A su vez, los residentes locales que circulen por la provincia tendrán que completar el permiso Circular a través de la app Cuidar de la Nación, o vía web.

Con respecto a los horarios, la circulación está restringida de 0 a 6 de la mañana. Los locales gastronómicos cierran a las 23 y las mesas interiores pueden contar con hasta cuatro comensales.

En los últimos tiempos, uno de los miedos principales pasa por el hecho de poder contraer síntomas compatibles con el COVID-19. En ese sentido, si un turista tiene la sospecha de estar contagiado, puede dirigirse al hospital más cercano. En caso de resultar positivo y estar en buenas condiciones generales, tendrá que regresar a su lugar de origen, al igual que su grupo familiar, y en el caso de que no estuviese en condiciones óptimas de salud, contará con la asistencia en los centros provinciales.

Una vez tomadas estas precauciones, llega el momento de considerar el presupuesto para visitar Córdoba. Para ello, se deben tener en cuenta los gastos de hospedaje, los costos de los restaurantes y, por supuesto, la posibilidad de participar de una o más excursiones

A la hora de descubrir Córdoba capital, una de las atracciones imperdibles es el Paseo del Buen Pastor. Se trata de un centro cultural, recreativo y comercial que funciona como punto de encuentro entre los habitantes de la provincia. En este espacio, las familias pueden disfrutar de una tarde al aire libre rodeados de obras que homenajean a las figuras más destacadas del imaginario popular cordobés, como La Mona Jiménez y Rodrigo Bueno. Con su colorida presencia, las estatuas de estos ídolos iluminan los rostros de todos los chicos que pasean por la ciudad.

Aquellas personas que prefieran las ferias tendrán la oportunidad de conocer el verdadero espíritu de cordialidad cordobés en el Paseo de las Artes, donde los habitantes se mezclan con turistas de todo el país mientras disfrutan de espectáculos espontáneos y las variadas opciones de la gastronomía típica.

Las Sierras de Córdoba están conformadas por cadenas montañosas de mediana altura, con el Cerro Champaquí como el pico más alto de su formación. En el mismo cordón, denominado Sierras Grandes, existen más opciones de hotelería en las áreas dominadas por los cerros Áspero y Los Gigantes, que completan el podio de altura junto al paisaje del Champaquí.

Una vez instaladas, las familias querrán participar de diferentes actividades para conocer los paisajes y puntos más atractivos de la provincia. Un itinerario bien planificado podrá incluir alternativas prearmadas en alternancia con recorridos y paseos libres. 

Este plan de aventuras puede intercalarse con diferentes alternativas casuales, como un tarde de descanso al aire libre en el pueblo El Durazno, o el recorrido en vehículo a través de Los Túneles con una eventual parada en el pueblo de Chancaní.

Estas son apenas algunas de las tantas propuestas de una provincia repleta de paisajes serranos, construcciones históricas y paseos, donde grandes y chicos podrán encontrar lugares de descanso y atracciones para todos los gustos. Sin olvidar, claro, el plus que representa conocer en primera persona la calidez de su gente.