sábado, 6, marzo, 2021

The Beatles significa para la ciudad británica uno de sus principales baluartes en términos turísticos. Es por eso que cuenta con un sinfín de atractivos relacionados con la famosa banda.

Tan fugaz fue su existencia como eterno su legado. Con sólo diez años de actividad, The Beatles captó la atención de un mundo entero y dejaron tras sus pasos una interminable fila de bandas marcadas por su influencia y una innumerable cantidad de fanáticos que hasta el día de hoy continúan no sólo escuchando su música, sino también trasladándola a las nuevas generaciones.

Y al hablar de esta formación que supo mantenerse vigente con el correr de los años y atravesar fronteras con sus inconfundibles melodías es imposible no pensar automáticamente en Liverpool, la ciudad que vio al grupo dar sus primeros pasos.

Cada año, la localidad inglesa es visitada por miles de seguidores de The Beatles, es por eso que sus autoridades han desarrollado una serie de atractivos para todos los gustos. Desde la típica foto con las esculturas de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr en la que los visitantes se sienten como un quinto integrante de la banda hasta conciertos, bares, hoteles temáticos y diversos tours. En fin, Liverpool representa una experiencia en sí misma para quienes quieren conocer el fenómeno desde adentro.

Un pantallazo por la historia

The Beatles Story es uno de los lugares que un fanático de The Beatles no puede dejar de visitar en cualquier viaje a Liverpool. Se trata de una exposición en la que se cuenta la historia de la banda incluso desde antes de su formación hasta que llegaron a ser considerados el grupo más importantes de todo el mundo. Dentro del mismo es posible encontrar objetos y artículos de gran valor que alguna vez pertenecieron al cuarteto, como material discográfico, vestimentas originales, artículos de uso propio e incluso papeles donde los integrantes escribieron las letras de éxitos como Hey Jude A Day In The Life y Love Me Do, entre otros. Julia, la hermana de John Lennon, le brinda su voz a la audio guía que invita a los turistas a recorrer cada uno de los momentos del grupo, desde el día en que Paul conoció a John, pasando por las modificaciones que fue sufriendo el nombre de la banda, la gira por Hamburgo, la llegada a Estados Unidos y una serie de recuerdos que desencadenaron en su separación en 1970.

Visitar el museo compone una experiencia llena de nostalgia y melancolía. Además, hay traductores que van contando de manera cronológica la historia del grupo.

Donde todo comenzó

El emblemático The Cavern Club, que abrió sus puertas en 1957, es el lugar en el que The Beatles se fue perfeccionando con el paso de los años. Tan importante fue el bar en la historia de la banda que entre 1961 y 1962 se presentaron casi 300 veces y hoy es una de las atracciones turísticas más importantes de Liverpool.

En un sector del club, conocido como Front Stage, se puede disfrutar todas las noches de espectáculos en vivo de algunas de las mejores bandas del Reino Unido. Por otro lado, también es posible visitar el bar durante el día y observar la gran cantidad de fotografías de los grandes artistas que tocaron en su escenario a lo largo de su historia.

En la actualidad, The Cavern Club es una de las atracciones turísticas más importantes de Liverpool. Los tres locales –Cavern Club, Cavern Live Lounge y Cavern Pub- no sólo exhiben el increíble legado de The Beatles (a modo de museo) sino también son el lugar en el que nuevas promesas musicales dan sus primeros pasos.

Como en casa

Al visitar Liverpool, todo fanático de puede hacer un recorrido por el hogar de cada uno de los integrantes de la banda, que, aunque haya pasado el tiempo, siguen conservándose para recibir visitantes de todo el mundo.

La casa de Paul McCartney, por ejemplo, es recordada por haber sido utilizada para ilustrar la portada del álbum Chaos and Creation in the Backyard y actualmente es propiedad de una empresa que la comercializa para que los viajeros la puedan recorrer en un circuito que también incluye el hogar de John Lennon.

Por su parte, la casa de Ringo Starr se encuentra en una zona que resultó muy dañada por los bombardeos alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Si bien el barrio está en muy malas condiciones y las edificaciones adyacentes componen un paisaje que parecería estar abandonado, el callejón donde vivió el baterista sigue siendo muy concurrido e incluso es posible ver varios mensajes que han ido dejando los fanáticos. Incluso, a pocos metros se puede encontrar el The Empress Pub, que sale en la portada del primer álbum de estudio de Ringo: Sentimental Journey.

Finalmente, también es posible conocer el hogar en el que nació George Harrison, luego de que su familia se trasladara 1950. Situada en el barrio de Speke, fue testigo de varios acontecimientos importantes de The Beatles, ya que fue el lugar en el que el guitarrista y Paul ensayaban mucho antes de saltar a la fama. Actualmente, la vivienda pertenece a una empresa que permite visitarla, aunque no se la puede recorrer por dentro.

Centro de inspiración

Además de ser la musa de la que nació una de las canciones más conocidas de The Beatles, Strawberry Field es el lugar que rememora la infancia de John Lennon, ya que se encuentra a pocos metros del lugar donde vivió con sus tíos George y Mimi.

Recientemente, este campo abrió sus reconocidas puertas rojas al público para que los fanáticos puedan encontrar la tranquilidad que inspiró al músico a escribir uno de sus hits, Strawberry Fields Forever. Actualmente, el predio está presidido por Julia Baird, hermana menor de John, y cuenta con un museo que explora la vida del cantante y el proceso de creación de la canción.

Para ello, el establecimiento presenta grabaciones de archivo, recursos multimedia y entrevistas con Paul McCartney, el productor George Martin y la misma Julia. Por otro lado, allí se desarolla Mellotron, una exposición en la que hay un piano virtual que no sólo se puede tocar, sino que también enseña las notas de la canción. De esta manera, el recuerdo de la infancia del beatle se mantiene vivo.

Este lugar, además de ser un museo es un espacio de inclusión social, ya que los fondos recaudados con la entrada se destinan al programa Steps to Work, que ayuda a buscar trabajo a los adolescentes y jóvenes con diversidad funcional.