viernes, 4, diciembre, 2020

En medio de múltiples homenajes, el destino celebra los 30 años desde la Reunificación de Alemania. De esta manera, demuestra que su pasado sigue siendo un gran captador de viajeros.

Cada 3 de octubre, en Alemania se celebra la reunificación Alemana, y este año el aniversario fue un número redondo: 30.
La revolución pacífica de la República Democrática Alemana (RDA), la caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989, y la apertura de las fronteras internas son los tres acontecimientos que conforman la unidad alemana.
Este acontecimiento histórico y tan relevante para ese país dejó un gran ganador en lo que tiene que ver con turismo: Berlín. El sitio que miles de viajeros eligen para iniciar su recorrido por Alemania.
Cuando se dice Berlín, lo primero que viene a la mente es probablemente la Puerta de Brandenburgo, quizás el edificio más famoso de la capital. Durante décadas un símbolo de división, pero también el centro de una metrópoli llena de ideas, impulsos, arte, cultura y creatividad que siempre ha estado viva. El Kurfürstendamm, el epítome del elegante bulevar de la ciudad, los maravillosos barrios burgueses y las galerías elegantes caracterizan el oeste de la ciudad. Y por supuesto la famosa vida nocturna.
El magnífico bulevar Unter den Linden conduce hacia el este pasando por innumerables edificios dignos de ser vistos, así como por la Isla Museo del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
A poca distancia se encuentra el Gendarmenmarkt con la catedral alemana, la catedral francesa y la sala de conciertos. Hay un ambiente muy informal alrededor de Alexanderplatz o en el Hackesche Höfe en Berlín-Mitte. En el área del patio cerrado más grande, experimentará una colorida mezcla de galerías de arte, cines, teatros y teatros de variedades, pubs, restaurantes y bares, pequeñas y agradables tiendas y almacenes insignia.
La atmósfera de la partida en la ciudad reunida era algo único – y todavía lo es hoy. El arte conquistó calles, murallas, distritos enteros de la ciudad. Y por supuesto los restos de la pared, que como la East Side Gallery se ha convertido en algo así como una enciclopedia ilustrada de arte callejero.

Cultura ilustrada
Berlín tiene alrededor de 170 museos y ofrece grandes exposiciones con piezas de arte de todas las épocas, empezando por las obras clásicas y del mundo moderno en la Isla de los Museos, incluyendo el legendario busto de la reina egipcia Nefertiti en el espectacularmente restaurado Neues Museum (Museo Nuevo).
En la Gemäldegalerie (Pinacoteca), el pasajero puede disfrutar de una de las más importantes colecciones de cuadros de Europa que va desde desde el siglo XIII hasta el XVIII. Y si son amantes del arte contemporáneo, no deben dejar de visitar el Hamburger Bahnhof Museum. Para descubrir más acerca de la historia de Berlín es imposible no visitar el Museo de la RDA, el Museo de Historia Alemana o el Museo Judío. Si es más de dulce, eche un vistazo al Museo del Azúcar en el Museo Tecnológico Alemán.
Desde octubre de 2020, también se ha reabierto un museo muy especial: la Iglesia de Friedrichswerder en el nuevo centro cultural de Berlín. La iglesia de una sola nave con su incidencia única de luz a través de altas ventanas neogóticas es el espacio de exposición perfecto para las esculturas del siglo XIX.
Y con la Berlin Welcome Card, puede beneficiarse de grandes descuentos en muchos de los museos de la ciudad – ¡incluidos los mundialmente conocidos de la Isla de los Museos!
El edificio protegido de Kino International con su impresionante fachada de cristal fue el cine insignia y de estrenos de la RDA. Hoy en día se proyectan estrenos de películas de entretenimiento en un ambiente original y sofisticado. Gracias a su sencilla elegancia y al impresionante vestíbulo con la enorme fachada acristalada, visitar este cine es toda una experiencia. Durante la Berlinale, el International se utiliza para proyectar las repeticiones de las películas participantes y las películas homenaje, y también sirve de oficina de venta de entradas. Las películas del ciclo de cine gay y lésbico “MonGay” se proyectan cada lunes.
Quien quiera tomar una copa antes de ver una película puede ir al Bar Babette, en la acera de enfrente. Desde el Bar Babette, el antiguo salón cosmético de la RDA, se pueden disfrutar de unas vistas magníficas al Kino International y a los transeúntes mientras se disfruta de un refresco, aperitivos y el arte. La Galerie Capitain Petzel, original de Nueva York, ofrece aún más arte en su cubo de cristal de 1300 metros cuadrados.

Verde berlinés
El sendero para ciclistas de larga distancia Berlín-Usedom conduce fuera del ajetreo de la capital Berlín y a la extensa naturaleza de los densamente arbolados Barnim y el lago Uckermark hasta el Mar Báltico en la isla de Usedom.
El viaje comienza en Berlín y atraviesa paisajes planos y montañosos, en parte por caminos de tierra. Desde Bernau, la ruta conduce a través de

bosques y colinas de un paisaje formado por la Edad de Hielo. En el parque natural Barnim y en la reserva de la biosfera Schorfheide-Chorin se puede experimentar una gran cantidad de naturaleza original. Tesoros culturales como casas solariegas, iglesias, monasterios y museos esperan a lo largo de la ruta. 
El pequeño río Uecker acompaña a los ciclistas hasta Ueckermünde, y el sendero para ciclistas de larga distancia conduce luego por Anklam hasta Usedom. Allí se presentan los balnearios imperiales de Ahlbeck, Heringsdorf y Bansin; el viaje termina en Peenemünde.

Símbolo de la capital
Una primera advertencia que hay que hacer sobre La Torre de televisión de Berlín (Berliner Fernsehturm) es que no infravaloren sus dimensiones, muchos turistas deciden caminar desde algún punto de Berlín hasta la torre pensando que está más cerca de lo que parece. Con sus 368 metros, es el edificio de acceso público más alto de Europa. Esta torre se divisa desde prácticamente cualquier punto de la enorme ciudad de Berlín.
Arriba encontrarán un mirador a unos 204 metros de altura y justo encima un restaurante que gira 360 grados cada media hora. Desde aquí podrán admirar los diferentes distritos de la ciudad y la variedad de arquitecturas que van desde preciosos edificios de viviendas de finales del XIX, prácticamente hoy ya todos saneados, hasta los modernos rascacielos de la Potsdamer Platz, o los emblemáticos Platenbau, edificios de viviendas de la época socialista, mucho más alegres desde que desde hace algunos años fueran pintadas sus fachadas de diversos colores o con curiosos grafitis. No muy lejos, en dirección oeste verán la Isla de los Museos y justo enfrente de la catedral las ya bastante avanzadas obras de reconstrucción del Palacio Real de Berlín.
Viendo su aspecto futurista, muchos visitantes se sorprenderán al saber que la Torre de la Televisión tiene casi 50 años. Fue inaugurada el 3 de octubre de 1969, poco antes del aniversario de la RDA. Para su entonces presidente, Walter Ulbricht, este era el símbolo más importante de la superioridad de la sociedad socialista. La construcción de la Torre de la Televisión de Berlín mostraba que el Este se estaba labrando un futuro mejor. Para sorpresa del ateísmo socialista, cada vez que el sol se refleja en la cúpula de acero inoxidable, se forma el dibujo de una cruz . Los Wessis o berlineses de la parte occidental bromeaban llamando a este fenómeno “Rache des Papstes” o La revancha del Papa, y a la torre San Walter, refiriéndose a Walter Ulbricht.
La Fernsehturm o Torre de la Televisión de Berlín es hoy un símbolo de moda de la ciudad reunificada de Berlín.

Reflejo de la historia
El Reichstag es testigo silencioso de la turbulenta historia de Berlín y uno de los edificios históricos más significativos de la ciudad.
Hay varias opciones para visitarlo. Una de ellas es unirse a una visita guiada, otra escuchar una sesión plenaria (naturalmente en alemán), y finalmente, una de las más codiciadas, subir a la azotea y a la cúpula, que está abierta a diario entre las 8:00 y las 00:00 y se puede acceder hasta las 22:00. Si el viajero lo desea, también puede visitar las áreas de servicio del Berlin-Pavillon (Pabellón de Berlín). Se aceptan inscripciones hasta dos horas antes de la hora a la que quiera acceder.
Tras registrarse previamente, podrá hacer una breve visita o un extenso recorrido por el Bundestag. Para ello, utilice el formulario en línea. Encontrará más información en bundestag.de. Nuestro consejo: los fines de semana suele haber muchos visitantes en el Reichstag, por lo que le recomendamos que lo visite un día entre semana.
El edificio original fue diseñado por Paul Wallot y construido entre 1884 y 1894. El káiser Guillermo II, no vio con buenos ojos que la cúpula fuera más alta que la del Palacio Real y prohibió la icónica inscripción de “Dem Deutschen Volke” (“Al pueblo alemán”) en la fachada, que no se colocó hasta 1916.
El 9 de noviembre de 1918, el diputado Philipp Scheidemann proclamó desde aquí la república.
En febrero de 1933 se originó un incendio, por causas hasta hoy desconocidas, y ardieron la sala de sesiones y la cúpula. Este hecho marcó el final de la República de Weimar un sirvió de pretexto a Hitler para perseguir a los enemigos políticos.
Durante la dictadura Nazi, el edificio estuvo abandonado y durante la Segunda Guerra Mundial fue seriamente dañado. En 1945 se convirtió en uno de los objetivos principales del Ejérciro Rojo debido a su valor propagandístico.

Adoquines que marcan el antiguo camino del Muro de Berlín

Tras la guerra el parlamento de la Alemania Occidental fue reubicado en Bonn, y el Reichstag permaneció en ruinas hasta 1961 cuando fue llevada a cabo una renovación parcial a la sombra del recién levantado Muro. Tras tres años de restauración tanto el interior como el exterior del edificio se vio privado de la mayoría de sus estatuas. Sin embargo la ciudad hizo un esfuerzo en conservar huellas de su más reciente historia como las marcas de balas en su fachada o el grafiti dejado por los soldados soviéticos.
A lo largo del periodo de la Guerra Fría y hasta la reunificación alemana en 1989, el Reichstag fue utilizado como lugar de exposiciones sobre la historia de Alemania, pero rara vez para ceremonias.
En 1991, dos años después de la caída del Muro, se decidió que en el Reichstag volvería a estar el parlamento nacional alemán. En 1995 justo antes del comienzo de las obras de restauración de Normal Foster, el artista Christo y su mujer Jeanne-Claude envolvieron el edificio en tela. La cuidadosa restauración y rediseño de Foster fue completada en 1999 y el nuevo gobierno alemán se reunió en el Reichstag por primera vez en 19 de abril.

La cúpula se situa justo encima de la sala plenaria. Un cono cubierto de espejos en el centro de la cúpula refleja la luz directamente dentro del Reichstag, aumentando la eficiencia energética y permitiendo a los visitantes observar el desarrollo de los procedimientos parlamentarios a sus pies. Puede ser visitada por personas con movilidad redudida gracias a sus dos rampas de acceso en forma de hélice.
El Reichtag es fácilmente accesible en transporte público, ya que está situado a pocos metros de la estación central de trenes, la Haupthahnhof. El autobús número 100, que recorre las zonas más monumentales de Berlín entre el Zoologischer Garten en el oeste y la Alexanderplatz en el este, para también en el Reichstag, así como el autobús M41. La estación de metro (U-Bahn) más cercana es Bundestag, hasta hoy la línea de metro más corta, con solo dos paradas. Se preveé que para 2020 estén terminadas las obras de ampliación con la línea 5 que unirá esta parte con el este de Berlín.

DATO CURIOSO

El Muro cayó en 1989, y desde entonces Berlín se ha acercado cada vez más. Los turistas cruzan la antigua frontera sin problemas, y los ciclistas pueden relajarse en el carril del Muro. Pero en las noches claras, desde el espacio exterior la antigua división de Berlín se hace visible. El Oeste brilla con una luz blanca azulada, el Este con un amarillo más cálido.
Diferentes sistemas de iluminación, como las farolas, permiten echar un vistazo al pasado: En el este, brillan muchas lámparas de vapor de sodio, mientras que en la parte occidental de Berlín lo hacen las de vapor de mercurio y los tubos fluorescentes.
DATO CURIOSO