miércoles, 28, octubre, 2020

A pesar de la situación tan particular que vive el mundo a causa de la pandemia, durante septiembre el destino riojano buscó festejar sus 139 años. 

Hasta 1881 la aldea llevaba el nombre de Los Hornillos y allí vivía gente que había llegado buscando el agua y la tierra fértil que ofrece el río Bermejo, que atraviesa todo el inmenso valle de la zona. Parada obligada para los arrieros que llevaban ganado a los poblados y ciudades cercanas del territorio local y también de Chile, hay pocas referencias históricas, salvo en algunos textos que recuerdan los pasos del Ángel Vicente “El Chacho” Peñaloza y de Felipe Varela con sus montoneros.

Pero en septiembre de 1881 la Cámara de Diputados de La Rioja convirtió por ley a Los Hornillos en Villa Unión, y además la transformó en la cabecera del Departamento Felipe Varela cambiando para siempre la vida en la zona.

Villa Unión ahora cobró más relevancia y su población comenzó a aumentar, aunque no desmedidamente, siempre con buen ritmo.
139 años después, si bien fue un aniversario distinto por la situación que todos conocemos, en Villa Unión hubo y hay muchas ganas de poder festejar y de dejar atrás este feo momento por no poder recibir turistas ni visitantes.

Y es que la localidad cabecera es ideal para hacer base y recorrer el oeste de La Rioja y al mayor a atractivo turístico que posee la provincia: el Parque Nacional Talampaya, a escasos 60 kilómetros de allí. Pero en la zona hay mucho más para conocer y hacer, ya que las otras localidades que componen al Departamento Felipe Varela tienen todas ellas razones para ser visitadas: Guandacol -la segunda más importante, donde se puede visitar la casa donde vivió el caudillo Felipe Varela- Los Palacios, Aicuña, Banda Florida, Santa Clara y Pagancillo.

También desde la ciudad cabecera se pueden realizar en el día excursiones como la visita a la Laguna Brava, al Cráter Corona del Inca (a más de 5400 metros sobre el nivel del mar) o a la hermosa Cuesta de Miranda.
El intendente municipal, Yamil Sarruff, destacó durante los festejos “virtuales” que “cuando el turismo pueda volver tendremos la ventaja de ser un destino natural, lejos de los aglomeramientos de otros lugares, donde quienes nos visiten podrán estar tranquilos y seguros porque es más sencillo respetar protocolos y la distancia social”.
En definitiva, La excelente gastronomía, sus vinos, los maravillosos paisajes, la belleza de sus artesanías y la calidez de su gente tal vez hagan que este se convierta en uno de los destinos no tradicionales más requeridos cuando se pueda volver a viajar.

¿Cómo llegar?

En auto: desde San Juan, por ejemplo, a través de la legendaria Ruta 40 y la nueva Ruta 150, que lleva al Parque Provincial Ischigualasto. Desde
Córdoba, por la RN 38 hasta Patquía, y desde allí tomar la Ruta 150 para finalmente empalmar con la RN 76.
En avión: Desde Buenos Aires se puede ir hasta La Rioja o San Juan, y desde allí en micros públicos o combis privadas. Desde las provincias cercanas, sin dudas la mejor opción será en auto o micro.

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