sábado, 19, septiembre, 2020

Muchas comidas típicas de otras regiones llegaron a nuestro país y rápidamente se convirtieron en furor. Por moda, o por gusto genuino, sedujeron a los paladares argentinos con nuevos y deliciosos platos y aquí se quedaron para siempre.

Los argentinos cuentan con una amplia variedad de platos típicos. A lo largo y a lo ancho del territorio, entre empanadas, asado y diferentes tipos de vinos, el menú albiceleste denota un abanico de exquisiteces que son la envidia del mundo y un atractivo turístico en sí mismo que los extranjeros buscan degustar en cada una de sus visitas al país.

Pero si uno se pone a buscar entre las comidas que forman parte de la cotidianeidad de los argentinos, se va a encontrar con que la gran mayoría de ellas proviene de otros lares y que se hicieron un lugar en el inconsciente colectivo de la comunidad al punto de ponerse al mismo nivel de popularidad que aquellas que realmente llevan el sello nacional.

Más allá de los platos que hace tiempo cobraron un papel fundamental en todo tipo de reuniones familiares y de amigos, existen también nuevos sabores que se pusieron de moda durante los últimos años y que se han adoptado como propios. A continuación, un repaso por algunos de ellos.

Pizza

La calle Corrientes, centro neurálgico de la noche porteña, rinde culto a este ícono de la gastronomía italiana con una infinidad de restaurantes dignos de un recorrido turístico. Es que la pizza se ha instalado en el gen nacional al punto de convertirse en una marca registrada y ubicar entre sus múltiples variedades una versión puramente argentina, en la que una masa de mayor grosor y la abundancia de muzzarella aportan su sello característico. Además, es muy común acompañarla con fainá y moscato.

Sushi

El gusto que existe en nuestro país por los pescados, afianzado por la importancia de las ciudades costeras en la gastronomía nacional, ha significado un empujón para que este plato de origen japonés sea bienvenido en las mesas argentinas. Crudo o ahumado y con ingredientes tales como verduras, frutos de mar o mariscos, el sushi se ha instalado en los paladares más sofisticados de la población nacional al punto de impulsar la llegada de locales especializados en esta comida, popularizándola aún más.

Chipa

Este pan de queso que se colgó la medalla de Patrimonio Gastronómico paraguayo es producto de un me stizaje cultural, por la combinación de la harina de mandioca de los pueblos guaraníes y los productos lácteos introducidos con la llegada de los españoles. Y aunque es más común en las provincias del nordeste, durante los últimos años su popularidad llegó a todos los rincones del país, convirtiéndose en un acompañante perfecto en el ritual del mate, que no entiende de horarios ni de locaciones.

Hamburguesa

Este clásico de la gastronomía mundial parece recordar su origen alemán en cada bocado. Con el paso del tiempo y el cambio en los hábitos alimenticios de la comunidad, sus componentes fueron mutando desde la carne hacia los vegetales, otorgándole a este ícono del fast food una versatilidad capaz de convertirlo en protagonista tanto en las adyacencias de un estadio de fútbol como en las esquinas de los barrios más refinados de la ciudad de Buenos Aires. Actualmente, las hamburguesas gourmet se han vuelto una sensación en el país: con cheddar, panceta, provoleta o queso azul son algunas de sus infinitas variables.

Ceviche

Este plato a base de pescado crudo, cilantro y picante es por definición el más emblemático de Perú. En los últimos años, se levantaron los cimientos en Buenos Aires para la apertura de los primeros locales gastronómicos especializados en esta comida. Y aunque hasta hace no mucho tiempo era difícil imaginarse un restaurante peruano de alta gama en Argentina, poco a poco el público porteño se está dando la posibilidad de ser conquistado por un gusto que en un principio resultaba desconocido para su paladar.

Paella

Es una comida con tonada española que, gracias a su amplia diversidad, supo traspasar todas las fronteras hasta establecerse en Argentina. La paella puede hacerse con pollo, cerdo, conejo o chorizo, entre una extensa variedad de ingredientes. En nuestro país, dada la poderosa influencia de los inmigrantes gallegos, este plato está fuertemente relacionado con los mariscos, pero su origen humilde -en la otra punta española-, en las clases bajas valencianas, lo caracterizó por permitir elaborarlo con lo que se tuviera a disposición.

Tacos

Se trata de una de las tradiciones culinarias más arraigadas a la cultura de México y que se basa en una premisa que profesa que “todo lo que se mete en la tortilla es un taco”. En nuestro país, no sólo es protagonista de innumerables reuniones con amigos, sino también de una tendencia que lleva tiempo ganándose un lugar en la gastronomía local: las taquerías. Los hay de carne, de pollo o vegetarianos; sin embargo, el picante supone una grieta entre mexicanos y argentinos. En nuestro país, los locales especialistas en la materia dejan al cliente administrar el sabor a su gusto.

Ensalada rusa

Originalmente bautizada como “ensalada Olivier”, en honor a su creador, es una de las más populares del mundo y su receta original siempre fue considerada un misterio. Este acompañamiento proveniente de Moscú está elaborado a base de papas y mayonesa, pero cuenta con múltiples variantes según el gusto de los comensales: arvejas, zanahoria, huevo e incluso trozos de pollo. En nuestro país fue introducido durante las últimas décadas del siglo XIX y, actualmente, es un clásico en las mesas argentinas de Navidad y Año Nuevo.