jueves, 6, agosto, 2020

Al momento de pensar en un viaje inolvidable, Nueva Zelanda surge como uno de los destinos más elegidos para una luna de miel distinguida, original y súper divertida.

Es una auténtica tentación, precisamente por destacarse como uno de los puntos más alejados de todo el mundo, entre otras virtudes. Además de sus paisajes espectaculares, la calidez única que demuestran sus habitantes (algo difícil e impensado en tiempos de coronavirus) definen a Nueva Zelanda como uno de los mejores países para afrontar un momento tan importante como una boda.

Casarse en la cima de una montaña y ser transportado en un helicóptero, disfrutar de una celebración tradicional en una capilla pequeña junto a un lago, o caminar descalzo en una ceremonia a la orilla de una extensa playa son sólo algunas de las opciones con las que pueden contar las parejas al momento de tomar una decisión tan importante.

Los parques nacionales, que conforman el 20% del territorio neozelandés, son puras maravillas. Uno de los íconos es el famoso Mount Cook, que fue declarado como patrimonio mundial de la UNESCO. Otro sitio para visitar es el parque nacional de Fiordland (Isla Sur) o incluso el impresionante Tongariro National Park (Isla Norte), donde se filmó la trilogía del Señor de los Anillos.

Organizar un casamiento en Nueva Zelanda no tiene por qué transformarse en un dolor de cabeza, al contrario, existen organizadores de bodas profesionales que pueden encargarse de todo. De hecho, la mayoría de los escenarios posibles para un matrimonio cuentan con las famosas “wedding planners” que están en todos los detalles de los preparativos.

“Yo trabajé con Sarah Fraser, de The Island Collection. Gracias a esta experiencia aprendí a armar arcos de boda y a hacer las decoraciones. Tiene absolutamente todo lo que te imagines para poder hacer un evento de cualquier índole, sea una boda, cumpleaños o un aniversario. Por lo general las personas que contratan este servicio tienen muchísimo dinero. Hay casas que tienen helipuertos propios directamente, es algo muy extravagante”, afirmó Sebastián Rastelli, organizador de eventos y DJ de música electrónica, radicado en Nueva Zelanda desde septiembre de 2019, a través de una entrevista con Mensajero Plus.

“Sinceramente, venir a vivir acá es la mejor decisión que tomé en mi vida. El estilo de vida es muy sencillo y mucho más llevadero. Vivo muy tranquilo. Desde el primer día que conocí Auckland no tengo estrés. En un mes y medio de trabajo me pude comprar una PC y un controlador para mezclar la música, dos herramientas esenciales con las que puedo llevar adelante mis funciones como DJ y organizador de eventos, las profesiones a las que me quiero dedicar por completo por el resto de mi vida”, agregó.

Al momento de citar a Auckland, la ciudad más grande del país neozelandés, es importante resaltar que ahí se encuentra la imponente Sky Tower, con 328 metros de altura, en la que se sitúan hoteles, casinos, bares y restaurantes. Una de las actividades preferidas de los locales y visitantes “valientes” es el lanzamiento al vacío en modo skyjump. Sin embargo, si se busca tranquilidad, la práctica de velerismo en los dos puertos de la ciudad también es una buena opción, sin dejar de lado la posibilidad de visitar algunos de los 13 parques naturales que posee.

Vino de calidad internacional
Hawkes Bay, Martinborough y Marlborough, y Central Otago son las regiones vitivinícolas más distintivas de Nueva Zelanda, y por eso la ruta Classic New Zealand Wine Trail es uno de los mejores planes para los amantes de la bebida. En cambio, si se busca un tour vitivinícola mucho más completo, West Auckland, Gisborne y Canterbury deben sumarse sí o sí al itinerario.

La mayoría de las bodegas están abiertas para degustaciones, y muchas tienen excelentes restaurantes en el lugar. Además, hay un montón de tours vitivinícolas en bicicleta y en auto con chofer, una excelente manera de absorber una amplia gama de sabores locales.

“En la isla suelen hacerse muchos casamientos en los viñedos y en las playas. Hay lugares muy montañosos, con casas que están sobre los relieves y las sierras, por ejemplo. La vista es espectacular, con el mar y el cielo de fondo. Las personas terminan disfrutando de una boda y de una experiencia inolvidable”, señaló Rastelli, conocido en el ambiente de la música electrónica como Dino Rass.

La cocina y la vida nocturna en Nueva Zelanda
La comida neozelandesa es mucho más que pescado, papas fritas y asado. Los chefs desarrollaron una cocina distintiva de la cuenca del Pacífico. Los visitantes van a poder darse el gusto de comer grandes cantidades de mariscos (como los mejillones verdes), cangrejo de río (langosta), ostras dragas, pescado fresco, quesos galardonados y hasta un plato de cordero.

“La gente tiene buena conducta en la noche. Comen bien y toman mucho, pero responden muy bien. Tienen una cultura alcohólica bastante intensa, debo reconocerlo. La vida nocturna es completamente diferente a la de Argentina. Se manejan horarios más reducidos, con fiestas que se hacen desde las 22 hasta las 4 de la mañana, por ejemplo”, indicó Rastelli.

De todas formas, el joven de 24 años resaltó la hospitalidad de la gente neozelandesa: “Son súper amables, educados, respetuosos. Obviamente hay excepciones como en todos lados, pero vas por la calle y te saludan, aunque no te conozcan. Por suerte esta experiencia me abrió la cabeza para seguir viajando y para estar predispuesto a conocer otras partes del mundo”, finalizó.

¿Qué es el “wedding haka”?
Las culturas oceánicas que habitan en las islas de Nueva Zelanda trasladaron al rugby una tradición en su cultura y en su lenguaje. La danza de la guerra neozelandesa conocida como “haka” suele intimidar en la previa del comienzo de cada test match que disputan los All Blacks.

El “Ka mate!” haka gritado a los cuatro vientos por los rugbiers neozelandeses y dirigido por uno de ellos se compone de 16 frases que describen la valentía y la entereza de los luchadores antes de la batalla.

El haka es una costumbre heredada de los antiguos guerreros maoríes, que realizaban esta danza agresiva y provocadora para demostrar fuerza y valor ante el enemigo, con el objetivo de atemorizarlo.

El rito incluye golpes contra el pecho y otras partes del cuerpo, gritos, contorsiones faciales y otras acciones físicas enérgicas. El haka suele ser definido como una “sinfonía corporal”, en la que cada parte del cuerpo cumple el rol de un instrumento.

Hay varios tipos de haka. El que realizan los All Blacks es solo uno de ellos. El haka también se utiliza para saludar a invitados especiales o para conmemorar eventos importantes, como un funeral o, un matrimonio, por ejemplo, más conocido como “wedding haka”