jueves, 6, agosto, 2020

Los atractivos turísticos de Catamarca se nos presentan como una interminable sucesión de sorpresas, a la vista de todos, pero todavía ocultos para la gran mayoría. Es tiempo de descubrirlos.

Se acerca una de las mejores épocas para conocer la provincia de Catamarca. Por un lado por lo benigno de su clima, que a veces sorprende a los visitantes con alguna nevada dejando paisajes pocas veces registrados en las cámaras, ya que el sol suele reinar durante todo el invierno haciendo posible disfrutar más de sus variadas propuestas.

La gran motivación de este próximo mes de julio debería ser el estar presente y ser parte de la mayor fiesta invernal de la Argentina, la Fiesta Nacional e Internacional del Poncho 2019” que tendrá lugar del 12 al 21 de julio en el Predio Ferial Catamarca y en toda la ciudad. Tal vez para tomar verdadera dimensión de lo que significa esta Fiesta sirva comentar que durante el año pasado hubo casi medio millón de visitantes disfrutando de todas las alternativas. Con un promedio en días de semana de 40 mil asistentes y en los fines de semana más de 100 mil, sin lugar a dudas a lo largo de sus 48 años ha conseguido ubicarse como una de las preferidas de la región, pero a la que llegan turistas de todo el país atraídos tanto por la calidad de sus espectáculos musicales como por la presencia de artesanos y productores de todo el territorio catamarqueño que exponen y venden sus creaciones.

Además, en el denominado Pabellón de Turismo, los 36 municipios de la provincia llegan a mostrar en la mejor vidriera todos sus atractivos, servicios y actividades que tientan a los turistas a visitarlos. En un escenario a tal fin se exhibe la paleta de la cultura popular con sus coplas, el folklore y la corpachada. Pero como así como se alimenta el espíritu la cocina de los catamarqueños también llega a la Fiesta de la mano de los mejores cocineros de cada municipio que dan clases de la comida popular que luego se reparte entre los asistentes.

Se destacan productos como la Ruta del Vino, la del Aceite de Oliva, la de la Cerveza Artesanal, la de las Frutas Finas y la Ruta de productos Gourmet, así como la de las Especias.

Las extensas jornadas de la Fiesta del Poncho se sabe cuándo inician pero no cuando terminan. Las puertas del Predio abren a las 12 del mediodía para que quienes lleguen temprano puedan aprovechar las ofertas del patio de Food Trucks, con más de 35 puestos de las más diversas propuestas. Las actividades comienzan a las 14 horas y los shows musicales dan inicio a las 20 hs. Pudiendo extenderse ¡hasta las 4 de la mañana!

Ciudad y cercanías
Quienes se lleguen hasta la provincia a disfrutar de la Fiesta del Poncho podrán organizar su estadía combinando con excursiones cercanas o con recorridos más extensos, pero todos igualmente atractivos.

Por ejemplo, a escasos minutos de la ciudad Capital, está el Dique el Jumeal. Para llegar se transita por un camino ubicado a una altura superior a los 700 metros de altura, lo que lo convierte en un verdadero balcón mirador hacia el paisaje montañoso y verde de la Sierra Colorada, de los edificios sobresalientes y del progreso de la ciudad con sus nuevos barrios.

De regreso en la ciudad no hay que dejar de visitar el Mercado Artesanal, que funciona en la Manzana de Turismo, convertido en el lugar de compras obligado tanto para turistas como para los de la zona. Allí se pueden conseguir tejidos, trabajos en cuero, piedra, madera y mucho más. Por supuesto que hay verdaderos ponchos catamarqueños.

En sus inmediaciones, la Fábrica de Alfombras invita a sumergirse en un mundo mágico: un singular recorrido por las instalaciones de la industria textil productora de las codiciadas alfombras catamarqueñas donde el visitante puede comunicar su idea la dibujante, recibir consejos al respecto, y adquirir exactamente el tapiz deseado.

La ciudad ha recuperado sus plazas y parques que hoy se lucen con sus mejores galas por lo que es un paseo ideal para las tardecitas, antes de ir a saborear los ricos platos de comida regional norteña, probar suerte en el Casino, escuchar música en vivo o descansar en sus muy buenos hoteles.

Excursiones ideales
Para quienes no dispongan de mucho tiempo podrán aprovechar algunas de las excursiones de un día de duración desde la Capital hasta la Cuesta del Portezuelo, por ejemplo. En el trayecto podrán ver las chacras y la serranía que rodea a la ciudad hasta el pie de la cuesta que hicieran famosa los Chalchaleros, y comprobarán que en realidad hay “mil tonos de verde”. En el mismo trayecto podrán pasar por el Dique Las Pirquitas, y si llegan hasta arriba podrán observar los cóndores volar sobre las montañas. Seguir hacia Ambato, y la Puerta al Rodeo con el Cristo del Rodeo.

Un poco más lejos, pero también accesible en un día, es la visita al Shincal, ya que está a 280 kilómetros. Allí en el Centro de Interpretación se pueden sumar a las visitas del sitio con guías locales que podrán contarles el gran valor que tiene esta antigua ciudadela Inca, que fue la capital más al sur del gran Imperio incaico.

En el trayecto podrán realizar la Ruta del Telar para observar cómo se confeccionan los tejidos más finos de la provincia. Y también podrán visitar Londres, sí, pero no la capital de Inglaterra sino una de las ciudades más antiguas de la argentina que acaba de celebrar sus 461 años.

Los imperdibles
Si se dispone de varios días es recomendable elegir alguna de las siguientes opciones: recorrer la Ruta del Adobe sobre la ruta 70, donde se suceden 25 pueblos con bellos ejemplares centenarios de iglesias realizadas en adobe.

También es factible tomar los mejores baños termales en La Aguadita, Tinogasta o Fiambalá. Rodeados de naturaleza sentirán que el descanso es verdadero. Los más aventureros podrán llegarse hasta los Seismiles y admirar mientras realizan algún trekking  esos volcanes y cerros que sobrepasan los 6 mil metros de altura.