martes, 22, septiembre, 2020

Andrés “Chapu” Nocioni, histórico dueño de la camiseta número 13 de la Selección Argentina de Básquetbol, habló con Mensajero Plus sobre la importancia del turismo y el deporte, recordó sus etapas en la Generación Dorada y la NBA, mostró su faceta como pescador y anticipó los próximos Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

¿Cómo podrías definir tu presente?
Estoy en un momento donde disfruto del día a día con las cosas cotidianas de la vida. Con el básquet en algún momento era medio difícil por cuestiones de calendario, presiones y entrenamientos que justamente componen una gran parte de la carrera deportiva profesional. Sin dudas, vivo con más tranquilidad.

¿Cuáles son esos “gustitos” que te estás dando?
Paso mucho más tiempo con mis hijos. Los puedo llevar al colegio casi todos los días, comparto con ellos las tardes, puedo irme de vacaciones con ellos y demás. Incluso tengo más tiempo para ir a pescar, uno de mis hobbies.

Estuve revisando tus redes sociales, y pude ver que te gusta mucho la pesca. ¿Cuál es tu lugar favorito para practicar?
El norte argentino, lejos. Sacar dorados en la zona de Entre Ríos o Corrientes es algo espectacular. Es una especie que se puede pescar a mosca, la actividad que a mí más me gusta. Realmente me apasiona la pesca y devolución.

¿Tenés algún lugar en mente al que te gustaría ir a pescar?
Sinceramente no. He ido bastante al sur, y me encantó. Fui a buscar truchas, y terminé disfrutando de otros paisajes y pasatiempos increíbles, como dormir la siesta al lado de un río o comer un asado debajo de un árbol en medio de una montaña. Me gusta mucho la vida de la naturaleza, siempre y cuando se la respete al máximo.

¿Te gusta Argentina como destino turístico?
Sí, soy una persona a la que le gusta recorrer Argentina. Después del retiro pude conocer más lugares. Estuve en el sur y visité provincias como Mendoza y San Juan, entre otras. Es más, viajé varias veces a Buenos Aires para disfrutarla mucho más tranquilo y relajado. Ushuaia me maravilló, es un destino extraordinario. Recuerdo que fui para la “Fiesta Nacional de la Noche más Larga”. Puerto Madryn es otro lugar precioso. Tiene una naturaleza divina.

¿Cuál sentís que es tu lugar en el mundo?
Elijo a España. Me gusta mucho Madrid y sus alrededores. En realidad, Europa me encanta. Italia es otro país que me saca lo mejor de mí. Todos los territorios tienen grandes atractivos. Cuando viajé con el equipo disfruté lo que más pude. Conocer sitios nuevos es una experiencia única.

Ya que nombrás al equipo, ¿qué significa para vos haber formado parte de la histórica Generación Dorada?
Es un gran orgullo. Creo que la Generación Dorada poco a poco nos fue abriendo las puertas de muchos países, destinos y ligas. Fue un equipo emblemático, histórico, competitivo, de altísimo nivel mundial, y siempre quedará en el recuerdo de los hinchas. Fue un placer, un honor haber conocido a grandes compañeros y amigos como los de la Selección Argentina de Básquet.

¿Hacían turismo en las giras?
Sí, por supuesto. Realmente aprovechamos cada viaje al máximo. En ese sentido el equipo siempre fue muy abierto al conocimiento y a distintas culturas. Creo que se nota en el crecimiento mental en comparación con otros equipos.

¿Qué te genera el hecho de ver que cada vez más jóvenes juegan al básquet gracias a referentes como ustedes?
Es una gran responsabilidad. Creo que nosotros tenemos que ser una especie de “embajadores” del básquet argentino. Somos personas en las que los niños se ven reflejados. Tratamos de hacer todo lo que está a nuestro alcance para promocionar el deporte. Es lo más productivo que podemos hacer por esta actividad.

Muchos jóvenes sueñan con llegar a la NBA, y vos pudiste lograrlo. ¿Considerás que es tal como la imaginabas? ¿O te sorprendió aún más?
Todo niño sueña con poder alcanzar algo tan difícil como llegar ahí. Yo soñé con jugar en la NBA, pero nunca imaginé y jamás pensé que podía estar cerca de lograrlo. En ese aspecto creo que soy un privilegiado.

¿Cuál es el secreto para que la NBA se consolide año tras año como un gran atractivo turístico?
Creo que los organizadores entendieron que lo más importante del deporte son los espectadores y los deportistas. Ir a ver un partido de la NBA no es solamente ir a ver básquet, hay todo un gran show alrededor que por momentos “compite” con un paseo, una salida a comer o un cine.

Ya que hablamos de turismo y deporte, ¿creés que ambos sectores pueden trabajar juntos y beneficiarse mutuamente?
Por supuesto. Creo que cualquier actividad que se haga en diferentes ámbitos o ciudades puede fomentar al turismo, sobre todo el deporte, porque puede generar una gran convocatoria y encima la gente puede disfrutar de otros planes durante el viaje.

¿Te gustaría ver grandes eventos deportivos en nuestro país?
Sí, porque es una idea estupenda que ayuda a cada lugar para desarrollar distintas estrategias de promoción y difusión. Muchas veces la gente malinterpreta el gasto de traer un evento de gran magnitud a una ciudad. Sin embargo yo pienso que es una gran inversión. En pocas palabras, creo que el deporte es una razón para hacer turismo. Me parece que Argentina no debería ser la excepción.

Si tenés que elegir entre playas o montañas, ¿con qué te quedás?
Con las montañas. Prefiero caminar y estar al lado de un río. Las playas directamente no me gustan. Lo único que sí acepto es meterme en el medio del mar y que me suelten. Hacer snorkel o buceo con escuelas especializadas es otro pasatiempo que me encanta.

Chapu, ¿te gusta tener todo planificado? ¿O preferís que el destino te sorprenda?
Por lo general siempre armo el viaje. En Europa siempre lo planifiqué yo. Nunca tuve problemas. En Argentina algunas veces contraté los servicios de una agencia de viajes, y me prepararon todo. Esa opción es para tener en cuenta, principalmente por la tranquilidad de llegar a tiempo y saber que si hay algún inconveniente siempre habrá un respaldo o una posible solución.

¿Te animaste a probar platos típicos de cada región?
Me gusta degustar y renovar mi paladar. Por lo general trato de averiguar qué es lo más rico de cada lugar. Me acostumbré a distintos tipos de alimentación gracias a los viajes y a la apertura mental que supe desarrollar.

¿Qué reflexión final hacés del turismo?
Yo creo que el turismo es una gran herramienta de educación. Las personas que viajan abren la cabeza por completo y forjan muchísimo la personalidad.

Si te llama Sergio “La Oveja” Hernández, y te dice que estás convocado para formar parte del equipo en los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020, ¿qué le respondés?
Le agradecería el llamado, pero le diría que ya no estoy preparado para jugar. Si necesita algún tipo de ayuda o apoyo con el equipo, no tendría ningún reparo en darle una mano, pero ya no como jugador, eso está claro. Ya viví cuatro Juegos Olímpicos y cada uno fue más turístico que otro.

¿Vas a estar presente como espectador?
No creo que vaya, ya lo viví desde adentro. Si mis hijos me lo piden o si mi esposa tiene ganas de ir, por ahí voy. Pero por el momento no me detuve a pensar en ir. Prefiero ver los partidos tranquilo acá y apoyar a la Selección a la distancia.