martes, 29, septiembre, 2020

Juan Manuel Varela, o simplemente “El Rifle”, habló a solas con Mensajero Plus sobre sus experiencias de viajes a lo largo de su vida, su pasión por el esquí, y los eventos que más disfrutó durante su carrera como periodista deportivo.

¿Qué significa viajar para vos?
Para mí, viajar representa una dualidad. Me toca estar en otros países por trabajo y también por placer o vacaciones. Afortunadamente, mi vocación me permitió conocer lugares impensados que nunca imaginé conocer, y que jamás hubiese elegido para ir. Viajar significa conocer, y representa algo nuevo siempre, por donde se lo mire. Pueden ser costumbres, paisajes, comidas, y es abrir un poco todos los sentidos.

¿Qué lugares soñabas conocer cuando eras chico?
Cuando era más pibe, tenía la ilusión de ver la Estatua de la Libertad, ir al Coliseo en Roma, o estar cerca de la Torre Eiffel. Son los típicos centros turísticos a los que va mucha gente y que me llamaban la atención cuando era más chico. Estar ahí es imponente, te sorprende.

¿Te gusta recorrer distintas partes del país? ¿O preferís viajar por el mundo?
Son dos cosas completamente diferentes. Obviamente me gusta viajar por el país, y me encanta recorrer el mundo. Muchas veces la gente tiene más la fantasía de conocer el exterior, pero es una frase trillada, porque Argentina reúne paisajes tremendos de norte a sur. Lo malo es la distancia entre ellos. Hay veces que hacer un vuelo de cabotaje es más caro, y al hacer cuentas, conviene irse afuera. No puedo elegir entre una y otra.

¿Qué actividad te gusta hacer cuando estás de viaje? ¿Cuáles son los mejores lugares para hacer ese hobby?
Amo esquiar, es una de mis grandes pasiones. Todos los inviernos me dedico a eso. No encuentro otro atractivo más lindo que esquiar en mi propio país. Andorra es buenísimo para practicar, Navacerrada en España y Aspen en Estados Unidos también. Está bueno tener tanta disponibilidad y una gran cantidad de variantes de centros de esquí como acá en Argentina.

¿Qué fue lo más “loco” que te pasó estando de viaje?
Para empezar, el periodismo te lleva a estar en los lugares más extraños. Nunca me imaginé ir a Kiev, en Ucrania. Algo muy loco que me pasó fue con un taxista. Yo estaba caminando, lo más tranquilo, me lo cruzo, y de golpe me dice “estamos en guerra con Rusia”. Lo más llamativo era verlos tan normal, estaban como si nada. Viven la guerra como algo cotidiano, y yo como argentino no veía la sensación de guerra. No la sentí ni cerca, al contrario.

¿Cómo hicieron los ucranianos para salir adelante?
Cuatro años antes que viaje, hubo una masacre en la Plaza de la Independencia. Lograron refundarse, y recuerdan ese momento como algo único. Pasaron tantas situaciones así que recuerdan eso como la oportunidad para reconstruirse.

Sin repetir y sin soplar: ¿recordás con exactitud todos los países que visitaste?
En Sudamérica, a excepción de Argentina, estuve en Uruguay, Chile, Bolivia, Paraguay, Brasil, Venezuela, Colombia y Perú. Cuando fui a Centroamérica, pasé por Panamá, República Dominicana y Aruba. De Norteamérica solamente conozco Estados Unidos. En Europa tuve la posibilidad de visitar Inglaterra, Portugal, España, Francia, Italia, Alemania, Austria, Croacia, Ucrania y Rusia. En Asia estuve en Turquía, en África anduve por Sudáfrica, y en Oceanía conocí Nueva Zelanda y Australia.

Cuando armás la valija, ¿qué es lo primero que guardás que no te puede faltar?
¡Soy un desastre cuando la armo! Creo que lo primero que guardo son los artículos de higiene. Me cuido bastante en eso. La ropa, si me falta algo, lo termino comprando.

¿Sos de probar las comidas regionales de los lugares que visitás?
Me gusta, tampoco es que soy re “loco” que lo único que se pide es algo autóctono. Me animo a probar algunos platos típicos. No me animo a cualquier cosa, trato de saber e interiorizarme sobre lo que voy a comer. En Turquía le meten un montón de yogurt a las comidas, y por la idiosincrasia del argentino es algo un poco “chocante”. Mi ventaja es que tengo familia ahí. Por suerte allá están mi hermana y mis sobrinos, así que la carne con salsa de yogurt no me la pediría ni loco.

¿Qué actividades te gustan hacer cuando estás como turista?
Si estoy como turista, quiere decir que estoy de vacaciones, y trato de estar relajado. Me gusta conocer, aprendo, trato de estudiar, pero tampoco es que estoy trabajando y tengo que aprovechar el 100% del tiempo. Prefiero ir a mi ritmo.

¿Y qué no te gusta hacer cuando te vas de viaje?
No me gusta, y no entiendo a esas personas que viajan y cuando van a conocer un lugar se levantan a las seis de la mañana, se bañan, desayunan, se cambian y están todo el día caminando. Yo no puedo.

¿Cómo es la relación con la gente cuando te toca estar en otra provincia?
Yo trabajé en un canal de noticias muy popular y muy visto en el país. Cuando voy a una provincia, la gente se sorprende al verme, porque ni siquiera imaginan que una persona como yo puede estar ahí. Si la ciudad es muy concurrida, a veces me miran de reojo, porque piensan que no soy yo, y dicen “mirá, es parecido al Rifle Varela”. Siempre hay alguno que se anima a romper el hielo y por ahí me hablan. La reacción es la sorpresa, y empiezan a preguntarme qué hago ahí, y demás.

¿Te demuestran cariño?
Sí, por supuesto. Que la gente me reconozca, hable conmigo, me salude o me pidan una foto es como un premio. En realidad es un mimo, y lo tomo con mucha alegría.

¿Te gusta viajar en avión?
Sí, no tengo problemas. No me agarra pánico, al contrario. Alguna vez me he desperté con el avión aterrizado o me quedé dormido antes que despegue el avión. Por suerte no me da miedo. Eso sí: me gusta viajar cómodo. Soy alto, y las piernas a veces me juegan una mala pasada si el viaje es más largo de lo habitual.

¿Qué es lo que más te fastidia de un viaje?
Me da mucha bronca cuando me pierden la valija. Cuando tengo un viaje laboral, me bajo del avión y ya tengo que ponerme a trabajar. Si no encuentran mi equipaje me fastidio bastante, lo reconozco. Me pasa de no tener mucho tiempo, no tener ropa, y no sé cuánto van a demorar en encontrar mi valija. Después, cuánto tardan en mandarla, sin dejar de lado que tal vez estoy de un lado para el otro. De tantos viajes que tuve me pasó muchas veces.

¿Qué eventos deportivos disfrutaste o sufriste en torno a los viajes?
A todos nos dio bronca perder la final contra Alemania en el Mundial de Brasil 2014, pero también me sentí muy orgulloso al ver a la Selección Argentina en la disputa por la Copa del Mundo. Estuve en una final de Copa Davis, peleas de boxeo por el título mundial en Las Vegas, carreras de Fórmula Uno, y demás. Hay miles de momentos que puedo recordar, y decir “estuve en el lugar que todos quieren presenciar, con todo pago”. Quizás hay gente que ni siquiera invirtiendo mucho dinero puede estar ahí. Todo eso lo disfruto al máximo, más allá de estar concentrado en mi trabajo.

Si tuvieras que elegir un lugar del mundo que te gustaría conocer, ¿cuál sería?
Cualquier lugar que no conozco. No tengo uno preferido. Me encantaría conocer Japón, China, y más países de Europa. Me gusta mucho el tema de la historia, saber qué pasó en cada lugar, y el Viejo Continente es muy pintoresco en ese sentido. Egipto es otro gran atractivo que me seduce. Creo que cualquier lugar que no conocés, te puede abrir la cabeza y enseñar algo nuevo.

¿Y si te dan la chance de radicarte en otro lugar? ¿Dónde sería?
Elegiría un lugar que tenga playas. Más allá de que me gusta la nieve y esquiar, prefiero un clima cálido, y la arena sería la excusa perfecta para tomarme un ratito de sol, diversión y relajación.

¿Cómo disfrutás más un viaje? ¿Solo, en pareja o con amigos?
Creo que todo tiene su punto a favor y en contra. Cuando viajo solo, manejo mis tiempos y hago lo que quiero, no dependo de nadie, pero a veces necesito estar acompañado. Cuando me voy con mis amigos, es una montaña rusa constante. Y si me toca viajar estando en pareja, es una experiencia que quizás perdura porque fue el primer viaje juntos, con acontecimientos muy importantes.

¿Creés que el turismo es importante en Argentina?
Sí, me parece que es fundamental. El turismo es la industria sin chimeneas. Creo que en los últimos diez años se vivió una intención de potenciarlo, y todavía falta mucho. Creo que uno de los puntos a mejorar es el turismo interno, porque las compañías aéreas muchas veces se aprovechan, los traslados sacan ventajas, y algunos hoteles también. Al momento de revisar las tarifas, es más accesible irse al exterior en vez de apostar por el turismo interno. Me parece que Argentina tiene un abanico de posibilidades únicas, por ser un territorio extenso para disfrutar de diferentes paisajes, climas, costumbres y formas de vivir.