sábado, 26, septiembre, 2020

El sol, las playas, sus aguas cristalinas y una paz incomparable confluyen en las islas del Caribe, un clásico a la hora de elegir dónde pasar las vacaciones.

Cuando las playas paradisíacas, el clima tropical y el tiempo libre se reúnen a orillas del Mar Caribe, abren las puertas a un maravilloso lugar para disfrutar en familia, en pareja o en soledad.    
Los deportes acuáticos, la gastronomía e incluso las compras son las actividades preferidas por los turistas, que llegan atraídos, principalmente, por la combinación de aguas transparentes, arena casi blanca y el azul del cielo. 

República Dominicana
El clima, las playas y las propuestas de actividades componen el extenso menú de fundamentos para sostener que es uno de los destinos en los que el Caribe se muestra en su máxima expresión.
Entre las localidades más visitadas por los argentinos se encuentra Punta Cana, ideal para la relajación, donde el Océano Atlántico y el Mar Caribe se encuentran para dar lugar a grandes complejos turísticos que ofrecen todas las comodidades de la vida moderna al lado de la playa. Además, es un destino ideal para los fanáticos del golf, ya que dispone de once campos de nivel internacional ubicados a lo largo de la costa.
Samaná es otro destino turístico muy elegido por los turistas. Ensenadas, bahías, cascadas y montañas componen un tesoro natural con todo por explorar. Muchos europeos que han visitado el municipio dominicano se quedaron a vivir y en la actualidad dirigen pequeños hoteles, bares o restaurantes, generando así una atmósfera muy cosmopolita.
Pero más allá de esto, también es altamente conocida por sus increíbles playas. Un claro ejemplo es Las Terrenas, que presenta una extensión de cinco kilómetros casi desiertos para recorrer tranquilamente.
Situado a la entrada de la Bahía de Samaná, Cayo Levantado es otro de los sitios que no se pueden pasar por alto. Su escasa extensión, que es de apenas un kilómetro cuadrado y el ambiente tropical caribeño constituyen una mezcla que da como resultado un paraíso terrenal.
Por otro lado, la cosmopolita ciudad de Santo Domingo, su capital, se caracteriza por tener en la Ciudad Colonial la primera calle, la primera Catedral, la primera Universidad y el primer hospital de las Américas, ya que fue allí donde en octubre de 1492 Cristóbal Colón puso sus pies dando inicio a la conquista española.
Santo Domingo está ubicada en la parte este del río Ozama y fue la ciudad originalmente levantada por los españoles en el continente americano. Sin embargo, en 1502 pasó a la parte occidental del río bajo las órdenes de Nicolás de Ovando, gobernador de La Española por aquellos años, fundando así la nueva ciudad de Santo Domingo de Guzmán. Tiempo después, en 1507, obtuvo el estatuto real de ser la primera ciudad europea ubicada en el Nuevo Mundo.
El Malecón de Santo Domingo es considerado uno de los siete tesoros culturales dominicanos. La avenida es conocida por estar rodeada de importantes hoteles de lujo, casinos y restaurantes. Es aquí donde se celebra cada julio el Festival del Merengue. Al tratarse de una zona muy frecuentada por el turismo, hay carruajes para poder disfrutar de un agradable paseo.
La ciudad permite, además encontrar algunos de los mejores locales para adquirir los productos que mejor representan a la isla: ron, cacao, puros, ámbar y larimar (la piedra nacional de color celeste).
Por su parte, Barahona es conocida como “la novia del Caribe”. Se considera que en ningún lugar de la isla el mar es tan bello como aquí y los acantilados que se encuentran a lo largo de las costas de esta provincia son realmente imponentes. Se trata de un lugar que poco a poco se está convirtiendo en uno de los destinos más solicitados por el turismo internacional.

Cuba
Se mire por donde se mire, está entre los mejores lugares para pasar las vacaciones. La isla más grande del Caribe presenta un clima cálido, playas de postal, cayos de coral y una rica historia de más de 5 siglos. 
El ritmo cubano y la música del Son y la Salsa impregna el aire de cada ciudad donde vive la gente más abierta y amable que le dan a la isla su impronta tan peculiar.
Cuba ha sido dotada por la naturaleza no solo con un clima tropical, una vegetación exuberante, suelos fértiles que le permiten producir caña de azúcar para convertirla en uno de los productos estrella (el ron), al igual que el tabaco, del que se elaboran los habanos más famosos del mundo, sino que su historia pasada y moderna le ha dado un papel fundamental en el desarrollo del carácter de su gente.
Uno de los mayores placeres que engloba vacacionar en Cuba consiste en disfrutar de sus playas paradisíacas. No existen muchas que se asemejen a los paisajes espectaculares que presentan las de los cayos. Por ejemplo, Cayo Coco, Cayo Guillermo, Cayo Santa María o Cayo Grande, son algunos de los que, se consideran, los mejores para disfrutar del sol, de los deportes náuticos y para explorar sus playas defendidas por arrecifes coralinos, abundante vegetación y una rica biodiversidad.
La ciudad de La Habana, su capital, ha sabido conservar algunas de aquellas reliquias del tiempo colonial que le dan esa impronta tan peculiar. Sobresalen, por sobre todo, las fortificaciones militares como el Castillo de La Fuerza, con muros de ocho metros de espesor, y el Parque Histórico-Militar Morro-Cabaña, en su tiempo, el más formidable conjunto fortificado de América, cuya misión era la protección de la ciudad.
Para preservar este conjunto de construcciones, de gran valor histórico, se incluyó en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO al Centro Histórico de La Habana Vieja, y su Sistema de Fortificaciones en 1982. Entre los paseos imperdibles se encuentran la Catedral, la Plaza de Armas, el Capitolio, el Museo de la Revolución, el Malecón, el Cabaret Tropicana, la Real Fábrica de Tabacos Partagás y el Edificio Bacardi, museo del ron cubano.
Por otra parte, la costa norte de Holguín es famosa por sus playas dotadas de aguas cristalinas, arena blanca, muy próxima a impactantes senderos ecológicos. Los tres lugares más populares de la zona son: Playa Esmeralda, Pesquero y Guardalavaca, ideales para realizar buceo o nadar con delfines.
Finalmente, uno de los lugares donde la escena musical se muestra en su mayor expresión es la ciudad de Trinidad. Pero, a su vez, es una de las villas más hermosas de la isla, conocida como “la ciudad museo de Cuba”: poner un pie en ella significa viajar al pasado a través de sus palacios coloniales y sus calles empedradas.

Aruba
La “Isla Feliz” es conocida por ser un destino ideal para los amantes de los deportes náuticos, debido a que sus aguas permiten practicar buceo, pesca deportiva, snorkel, windsurf, kite surf y navegación a vela.
Aquellos que se atrevan a la aventura tendrán la posibilidad de navegar en un submarino que lleva a los visitantes a disfrutar de un emocionante viaje a las profundidades del Mar Caribe. Algunas de las razones para elegir Aruba como destino para tomarse unas vacaciones son: la arena blanca, los vientos templados y su gente cálida y amable. Se caracteriza por poseer playas seguras y por un sol que no desaparece en ningún momento. Las playas son públicas y, por sobre todas las cosas, libres de huracanes, debido a que se encuentra en una posición geográfica privilegiada. Las playas imperdibles de Aruba se encuentran en Palm Beach y en Eagle Beach. Ambas son muy tranquilas y tienen muchos hoteles, además, son planas, ideales para nadar porque casi no hay oleaje, lo que las hace muy seguras para los niños.
El idioma no es un problema, si bien Aruba pertenece a los Países Bajos y su lengua oficial es el holandés, casi toda la población habla en español. Por tantas bondades se la conoce como “la isla feliz”.

Saint Martin
Esta pequeña isla de 87 kilómetros cuadrados está dividida en dos países: Francia al norte y Países Bajos, al sur.
Una de las playas más famosas es Maho, y no necesariamente por la belleza de sus paisajes o por la paz que se respira en el aire, sino por todo lo contrario. Situada a escasos metros de la pista de aterrizaje del Aeropuerto Internacional Princesa Juliana, los aviones que llegan a la misma hacen su aterrizaje a poca altura de la gente que se encuentra disfrutando del sol. Además, al despegar, las turbinas se sienten en toda la costa.
Philipsburg, la capital y el corazón comercial de la parte neerlandesa de la isla (Sint Maarten), presenta un gran número de tiendas de todo tipo. En contrapartida, del lado oeste de la isla se encuentra Marigot, un antiguo pueblo de pescadores que se convirtió en la capital de la parte francesa. De la época del reinado de Luis XVI aún se conserva el Fuerte St. Louis, desde donde se pueden obtener privilegiadas vistas de la bahía.
Los encantos de St. Martin son variados y van desde su gastronomía única, ofrecida por sus más de 350 restaurantes, naturaleza en abundancia con paisajes preservados, y un clima agradable todo el año para disfrutar de sus 37 playas.
Marigot, tiene a Orient Bay, una de las playas más hermosas y populares, que también es conocida como la Saint Tropez del Caribe. Es fantástica para los amantes de los deportes acuáticos. La puesta de sol más inolvidable está en Long Bay. Por su parte, Baie Lucas es conocida por ser un límite natural, puesto que es la última playa antes de cruzar la frontera hacia el lado neerlandés.