sábado, 26, septiembre, 2020

Las ciudades europeas atraen el interés de turistas llegados de todos los continentes por sus expresiones culturales, la historia que cuentan sus edificios y su intensa vida social.

Europa sigue enamorando al turista argentino por sus tradiciones culturales, aunque los antepasados familiares todavía generan una fuerte atracción que va más allá del Atlántico.

España
La puerta de entrada al “Viejo Continente” para la gran mayoría de los argentinos sigue siendo España. Tal vez por no tener que enfrentarse al choque idiomático y sentirse un poco como en casa, aún estando lejos. Aterrizar en Madrid o en Barcelona es encontrarse de golpe con algunas imágenes familiares, ya sea porque se parecen en algunos aspectos a nuestras ciudades o por haberlas visto en cientos de series y películas.
Caminar por la Gran Vía madrileña, detenerse en la Puerta del Sol, saborear un buen jamón “de Jabugo o pata negra” con una tortilla de “patatas” y dirigirse a alguno de sus más de 60 museos, entre los que se destaca el del Prado, forman parte de una recorrida obligatoria.
Si el tiempo es agradable, un buen programa es ir a caminar al Parque del Buen Retiro. A la ida o a la vuelta es recomendable detenerse por la Puerta de Alcalá, admirar la bella fuente de las Cibeles y dirigirse hasta el Paseo de la Castellana, donde se localizan algunos de los más elegantes hoteles y edificios vanguardistas.
Nadie podrá irse de la capital de España sin haber caminado por la Plaza Mayor, y de ser posible después de haberse sentado en alguno de sus puestos a saborear unas “tapas” y beber una caña (cerveza) o un buen vino.
Vale la pena ponerse las mejores galas de la valija para recorrer la elegante ciudad de Barcelona, cuna de la cultura, el diseño y la moda. Influenciada por artistas de la talla de Antoni Gaudí, Pablo Picasso, Joan Miró y Joan Manuel Serrat, la capital de Cataluña preserva uno de los barrios góticos más bonitos de España.
Perder el tiempo entre Las Ramblas y saciar el hambre en el Mercado de la Boquería es todo un clásico. Luego será el momento para admirar las obras legadas por Gaudí como La Pedrera, la Casa Batlló, el Parque Güell y la Sagrada Familia.
¿Norte o Sur? Difícil decidir si poner rumbo al País Vasco o a Sevilla y Granada. Quienes opten por San Sebastián o Bilbao sabrán que estarán frente a uno de los mejores recorridos gastronómicos de todo el país. Los “pintxos” no sólo son un delicioso tentempié, sino también los propiciadores de la vida social de los vascos, que acompañan con un buen “txocolí” (vino blanco local) o una sidra tirada.
En las localidades andaluzas de Sevilla y Granada la historia se tiñe con toques moriscos, tanto en sus monumentos más famosos como la Alhambra y los Jardines del Generalife (Córdoba) así como el centro histórico, la Giralda y el Alcázar de Sevilla.
Y hablando de Sevilla, este 2019 es muy especial para la ciudad andaluza ya que han dado inicio las celebraciones por el 500 aniversario de la primera vuelta al mundo completada por Magallanes y Elcano, saga que se inició en 1519 y finalizó en 1522 en Sevilla, motivo por el cual las actividades en conmemoración de tan maravillosa gesta se extenderán hasta dentro de tres años.
Galicia siempre ha estado muy unida al “Camino de Santiago”, uno de los principales destinos de peregrinación del mundo entero con rutas desde Francia y la misma España hacia Santiago de Compostela, que pueden realizarse a pie, a caballo o en bicicleta. “El Camino” atrae a más de 200,000 peregrinos cada año, los que llegan principalmente a pie, pudiendo elegir entre varias opciones de menor o mayor duración, pero todos ellos igualmente movilizantes, y no sólo para los creyentes en la Fe católica sino que se ha convertido en un recorrido ecuménico para todo tipo de visitante. 

Italia
Un país tan rico en piezas de arte tan únicas como Italia es casi como recorrer un gran museo al aire libre. Nada como comenzar en Roma, ciudad eterna y caótica que maravilla con su Coliseo, el Foro Romano, la Piazza Navona, el monumento a Vittorio Emanuele II y la Fontana di Trevi, por mencionar sólo unos pocos de sus grandes atractivos. Seguir luego por el Vaticano con la Plaza y la Basílica de San Pedro a la espera de ver salir al Papa Francisco, y perder la vista tratando de captar cada detalle en las pinturas de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina son sólo el comienzo de la experiencia. 
Después de saborear las más exquisitas pastas, comprobar que la pizza no tiene nada que envidiarle a la que conseguimos en la Argentina y beber alguno de sus más increíbles vinos será tiempo de visitar el pujante norte con Milán a la cabeza. Una ciudad vibrante y con gente elegante y a la moda, que puede ser tan ecléctica como para ir en un mismo día a alentar a su equipo de fútbol preferido en el estadio Giuseppe Meazza donde juegan en condición de local Inter y Milan, y a la noche admirar una ópera en la Scala.
En Milán es indispensable pasear por la galería Víctor Manuel II donde se ubican algunos de los cafés y comercios más concurridos para llegarse después hasta el monasterio de Santa María de las Gracias donde se encuentra “La última Cena”, la gran obra de Leonardo da Vinci. 
Florencia es la ciudad del arte por excelencia, con el Palazzo Pitti, la Galeria Uffizi y la Galería de la Academia donde el David de Miguel Ángel reina desde lo alto de su pedestal. Son tantas las muestras de arte de algunos de sus más famosos ciudadanos como Dante Alighieri, Giovanni Boccaccio, Filippo Brunelleschi , Leonardo da Vinci o Michelangelo Buonarotti que será difícil elegir hacia dónde dirigir la mirada y nuestros pasos. Además del Ponte Vecchio sobre el Río Arno y el conjunto arquitectónico del Duomo de Santa Maria del Fiore nadie deja la capital de la Toscana sin sentir que ha aprendido a admirar a los grandes artistas que la engalanaron.
Positano, Amalfi, Salerno, son las más preciosas joyas de la Costa Amalfitana que asoman sobre el Mar Tirreno, en un recorrido de asombrosa belleza. El contraste del Mar Tirreno con las escarpadas laderas de los montes Lattari, donde los paisajes creados por los cultivos de cítricos, olivos y vides han llevado a inscribir a esta Costa en la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.
Las ciudades de Palermo, Catania, Taormina, Agrigento y Siracusa esperan en Sicilia para conquistar a quienes las visiten, tanto con su riqueza histórica y arqueológica como por la sencillez de la vida de sus pobladores que ha dado como resultado una gastronomía insuperable. El clima cálido y suave de Sicilia la convierte en un destino para disfrutar todo el año, y sus aguas son tentadoras en los calurosos veranos, influenciados por la cercanía con el continente africano.

Francia
París, considerada como “la ciudad Luz”, es mucho más de lo que se pueda soñar. Pasear por los Campos Elíseos (Champs Elysées) es una de las mejores experiencias, precisamente para impactarse ante las vidrieras de los más importantes locales comerciales con las marcas más lujosas, sin omitir las confiterías y cafés en donde se puede ver el desfile de turistas que llegan desde cualquier parte del mundo.
¿Otros paseos imperdibles? llegar hasta el Arco de Triunfo y caminar por las orillas del Sena. Los dos planes compiten por el segundo y tercer lugar, ya que el primero es sacarse la clásica foto en la Torre Eiffel. ¿Subir o no subir? Esa es la pregunta. Las largas filas que se formaban en sus boleterías en la temporada alta muchas veces dificultaban el ascenso, pero como ahora es posible adquirir entradas por internet es más fácil poder disfrutar de las maravillosas vistas a más de 276 metros de altura.
Otro de sus íconos principales es la Catedral de Notre Dame, que a pesar de sufrir un incendio a mediados de abril de este año sufriendo  daños considerables, sigue siendo una de las grandes atracciones de la ciudad. El Museo del Louvre, las Galerías Lafayette, el barrio de Montmartre y la iglesia del Sagrado Corazón son otros planes para hacer sí o sí.
La gastronomía francesa sigue marcando el camino y no importa si se trata de una baguette, un buen vaso de vino o una crepe (dulce o salada), precisamente porque el visitante disfrutará de todas sus propuestas. Para moverse dentro de la capital francesa el mejor transporte público es el Metro que llega a todos los rincones de París en pocos minutos. Pero para afrontar un traslado al resto del país lo mejor es la amplia red de trenes que incluyen los TGV o Trenes de Alta Velocidad para acercar los destinos con mucho estilo.

Grecia
Es uno de los países más impresionantes de Europa, porque posee una gran variedad de lugares turísticos y espacios culturales, que encierran gran parte de la historia de la Antigua Grecia, cuna de la civilización occidental. Sus paisajes de aguas cristalinas y azules encantadores, la cultura, el arte, las costumbres y las festividades se entremezclan con su singular arquitectura, mitología y la hospitalidad que caracteriza a los griegos, y así finalmente hacer una experiencia inolvidable.
En las regiones próximas a la costa los veranos tienden a ser cálidos y secos, mientras que los inviernos son húmedos y templados. A su vez, las zonas montañosas del noreste griego y los montes tienen un clima alpino con intensas nevadas.
Sin dudas, Grecia es un interesante destino turístico que se destaca por su rica historia, porque se encuentra presente en cada una de sus ciudades, entre las que se destacan Atenas, Corfú, Delfos, Creta, Macedonia, Mykonos, Rodas, Peloponeso y muchas más.
Debido a su geografía e historia, la gastronomía de Grecia es mediterránea, además de compartir algunas técnicas con Oriente Medio e Italia. Sus principales ingredientes son las verduras, el aceite de oliva, los pescados y la carne de cordero.
Los monumentos históricos forman parte de la antigua Grecia. Los restos arqueológicos son algunas de las principales atracciones turísticas, en la mayoría de sus ciudades, y entre ellos resaltan el Estadio Panatenaico, el Teatro de Dionisio, el Odeon de Herodes Atico, el Asclepeion, el Templo de Poseidón, el Ágora de Atenas, la Acrópolis de Atenas y la Academia de Atenas.