martes, 29, septiembre, 2020

Con atractivos únicos y una rica manifestación cultural unida a su historia esta región argentina tiene una magia y un encanto imposibles de igualar.

Sin dudas, el Norte de Argentina tiene rincones y experiencias para descubrir. Todo esto, y mucho más, se combina a la perfección con la calidez de la gente, siempre dispuesta a dar lo mejor de sí para ayudar a los turistas y hacer que la experiencia sea aún más enriquecedora.

Salta
Bautizada hace siglos como “Sagta”, cuyo significado es algo similar a “agradable para asentarse”, La Linda hace honor a su nombre, y en ella se respira historia y cultura a cada paso. La ciudad capital muestra un horizonte de casas bajas con un aire que nos recuerda a los tiempos de la Colonia. Sin dudas, eso la convierte en una de las más pintorescas del país. El Cabildo, la Catedral, la Iglesia de San Francisco, el Museo de Arqueología de Alta Montaña (MAAM), que preserva las momias de los niños incas encontrados en el Volcán Llullaillaco a más de 6000 metros de altura, y la calle Balcarce con sus Peñas folklóricas que llenan de música las noches salteñas, son algunos de los paseos obligados para los turistas. La naturaleza también se hace presente, y el ascenso al Cerro San Bernardo con su teleférico nos muestra una panorámica perfecta de la ciudad desde lo alto. 
Si hablamos de Salta nadie debería irse sin probar la gastronomía local representada en sus empanadas, locros, humitas y tamales, bien acompañados por deliciosos vinos de altura. Quienes visiten los Valles Calchaquíes se encontrarán con las localidades encantadas de Cachi, San Carlos, Molinos y finalmente Cafayate, en donde es casi obligatorio pasar por una de las bodegas abiertas al público; aunque allí también es posible hacer trekking o cabalgar. 
Un paseo muy recomendable es el del Tren a las Nubes, un viaje inolvidable que llega hasta el Viaducto La Polvorilla y alcanza los 4200 metros de altura con paisajes asombrosos.

Jujuy
Impactante, podría ser la palabra que define la experiencia de conocer esta provincia, en donde lo milenario convive con lo actual de manera armoniosa. La sabia convivencia del hombre con la naturaleza convierte a Jujuy en un destino muy singular. Dirigirse hacia la Quebrada de Humahuaca desde la ciudad capital, ubicada a 2000 metros, implica alcanzar los 2936 metros de altura en la localidad de Humahuaca. En el transcurso del viaje se pasará por pueblos encantadores y llenos de historia como Volcán, Tumbaya, Purmamarca (con su Cerro de 7 Colores), Maimará, Tilcara, Huacalera y Uquía, donde es necesario detenerse para absorber su encanto y la calidez de su gente. No por nada la UNESCO los incluyó como Patrimonio de la Humanidad. Pero la belleza de Jujuy no termina allí, también se encuentra en la Puna, una llanura de altura donde reina el silencio y es terreno ideal para la aventura. Recorrer las Salinas Grandes y la Laguna de Pozuelos es conocer paisajes de subyugante belleza. Imposible irse de Jujuy sin recorrer las Yungas, esa selva verde y exuberante que nos muestra una cara diferente de la provincia. Aquí se encuentra el Parque Nacional Calilegua, ideal para realizar safaris fotográficos, avistaje de flora y fauna, recorrido en 4×4, cabalgatas y trekking.

Tucumán
El Jardín de la República se ganó ese mote por su belleza extraordinaria. Ubicada en el centro de la región Norte, cumplió un rol fundamental en la historia nacional al ser sede del Congreso de 1816 que declaró la Independencia.
El primer circuito que debe recorrer el turista es el centro histórico donde conocerán la famosa Casa de Tucumán, la Plaza Independencia, museos y galerías de arte, iglesias empapadas de historia y callecitas de adoquines con color autóctono. Las noches son el momento especial para descubrir el espíritu provinciano en bares, teatros, restaurantes y shoppings que permanecen abiertos hasta después de la medianoche.
Saliendo de la ciudad la provincia cuenta con sitios de gran atractivo para el turismo como San Pedro de Colalao; el Cerro San Javier, verdadero balcón verde que asoma sobre la ciudad capital; la Ciudad Sagrada de los Quilmes (en los Valles Calchaquíes); los pueblos de Raco, Simoca; El Mollar; el Parque de los Menhires; la Quebrada de los Sosa; Tafí del Valle con sus quesos; El Siambón; Villa Nougués; Yerba Buena; los cerros Nevados del Aconquija; Colalao del Valle y Amaicha del Valle, entre otros.
Muy cerca de la ciudad se encuentra el dique El Cadillal, un espejo de agua donde hacer deportes náuticos, paseos en catamarán y picnics bajo los árboles para escapar del sol implacable del verano. En Tafí del Valle se podrán encontrar con imponentes paisajes compuestos por altos valles, vertientes de agua y antiguas estancias jesuíticas.  Impactante, podría ser el adjetivo que califique a la Ciudad Sagrada de los Quilmes, poblado que llegó a albergar más de 10 mil habitantes y que fue uno de los últimos enclaves en resistir a los españoles.

Catamarca  
La provincia tiene un encanto especial por su genuina identidad. Tiene el 80% de su territorio cubierto con montañas y en plena cordillera reúne nada menos que 14 cerros con alturas mayores a los 6000 metros, “Los Sesimiles”, meca de deportistas de todo el mundo. 
El sitio de devoción es la Gruta de la Virgen del Valle, a 7 kilómetros de la capital, donde hace 400 años apareció una imagen de la Virgen Morena que se ha convertido en la Patrona del Turismo. Si la idea es tomar un descanso lejos de los trajines de la vida cotidiana, la ciudad de Fiambalá es el sitio perfecto para los que quieran combinar aventura y paz. Allí sus piscinas al aire libre de aguas termales, cuyas temperaturas varían entre los 28º y 51º, son un verdadero remanso de bienestar.  Además los viajeros se encontrarán con grandes dunas de arena como Taton, Saujil y Medanitos. Toda una rareza para practicar sandboard y que fueran escenario de competencias automovilísticas como el Dakar en su paso por Sudamérica. 
Entre los imperdibles están la Ruta del Adobe, que recorre en 60 kilómetros muestras de una arquitectura a prueba del tiempo; El Shincal (la capital más austral del Imperio Inca); las lagunas, los salares y los volcanes en la Puna y el Campo de Piedra Pómez en Antofagasta. Este último se ubica a más de 3000 metros sobre el nivel del mar. Su forma se asemeja a la de un glaciar de roca con formas extraordinarias y colores que varían entre el rosa, el amarillo y el ocre. En este campo hay formaciones que superan los 50 metros de altura y están ubicadas entre médanos blancos, siluetas de volcanes, cerros y arena volcánica. Allí también emergen más de 200 volcanes ente los que se encuentra La Alumbrera, el Robledo y el Volcán Galán que posee la caldera más grande del mundo y en cuyos pies se encuentra la Laguna Diamante en la que viven patos y flamencos rosados.

Santiago del Estero
A 65 kilómetros de la capital provincial, la ciudad más antigua de la Argentina con 469 años, se encuentra la primera “Ciudad Spa” en Termas de Río Hondo. Por estar asentada sobre napas naturalmente mineralizadas y templadas, toda el agua que surge en la ciudad tiene propiedades beneficiosas para la salud, inclusive las duchas del más modesto hotel. En los spas los baños se complementan con masajes, fangoterapia y sauna. 
Además del gran atractivo que es su Dique Frontal y la Reserva Recreativa Natural Tara Inti, la ciudad cuenta con el Circuito Automovilístico Termas de Río Hondo, sede del MotoGP, y en donde funciona el Museo del Automóvil.  
El golf se ha convertido también en motivo de convocatoria para los deportistas gracias a su campo de calidad internacional. 
La ciudad de Santiago del Estero cuenta con varios edificios modernos que se han convertido en un atractivo más como el Mirador Turístico “Complejo Juan Felipe Ibarra”, desde el que se puede observar la ciudad hacia los cuatro puntos cardinales y que se encuentra en lo alto de las “Torres Gemelas” que albergan a los ministerios de Economía y de Educación (los edificios más altos de la provincia); el Paseo Cultural que une la calle 24 de Septiembre con la Avenida Belgrano o el Centro Cultural del Bicentenario de Santiago del Estero. 

La Rioja
Los macizos montañosos de esta provincia impiden el paso de la humedad dando lugar a los arenosos llanos que se cubren con el verde de los olivares. La ciudad capital mezcla estilos arquitectónicos entre templos coloniales y un moderno centro comercial. 
Uno de sus mayores atractivos es el Parque Nacional Talampaya, otra de las 7 Maravillas Naturales de Argentina, en donde es posible contactarse con el inicio de los tiempos. Con 225 millones de años las paredes del Cañón del Río Talampaya conservan restos fósiles de dinosaurios y pinturas prehistóricas.  
Vivir La Chaya es adentrarse en el verdadero sentir de su gente. Música, tradición, diversión y desenfado son parte de esta celebración ancestral que convoca cada mes de febrero a miles de participantes en toda la provincia.