martes, 22, septiembre, 2020

El país caribeño ofrece destinos diversos para distintos tipos de viajeros. Actividades de aventura, experiencias culturales y gastronómicas, explorar en pareja o disfrutar en familia.

Playas, montañas y ríos; museos, espectáculos y monumentos históricos; deportes acuáticos, parques temáticos y opciones de aventura. Ya sea que se trate de una escapada romántica, un viaje familiar, una motivación cultural o disfrutar del mar y la aventura, República Dominicana cuenta con destinos para todo tipo de viajeros en un entorno natural único.

JARABACOA
Jarabacoa significa “lugar de aguas” en taíno y es parte de la Cordillera Central. Sus ríos, montañas y densos bosques de pino conforman un entorno ideal para vivir las mejores aventuras de rappel, senderismo, ciclismo, parapente y rafting. Escalar el Pico Duarte (3.087 metros de altura) es una de las excursiones más populares. La región es conocida también por sus cascadas. Practicar rafting en el Salto Baiguate, escalar hasta el Salto de Jimenoa o nadar en La Cortina y en La Confluencia, dos parques llenos de piscinas naturales, son planes ideales para los aventureros. Jarabacoa ofrece varias opciones de alojamientos ecoturísticos, desde ranchos a orillas del río y eco-lodges a sitios de glamping.

SANTO DOMIINGO
La ciudad capital del país es sinónimo de riqueza cultural y excelente gastronomía. En cada rincón, museos, parques, espectáculos de música y baile, galerías de arte y miradores invitan a conocer la historia y la cultura dominicana. La Ciudad Colonial es el lugar emblemático, donde se pueden apreciar monumentos históricos como la Fortaleza Ozama o el Alcázar de Colón. Por su perfil cosmopolita, el movimiento en el resto del distrito nacional es constante, con una amplia variedad de restaurantes y foodtrucks que sirven cocina dominicana, internacional, vegana y de autor, entre otras. A 30 kilómetros de la ciudad, una buena experiencia cultural es visitar la Reserva Antropológica Cuevas de Borbón o del Pomier, ubicada en la Provincia San Cristóbal, un área que alberga 54 cuevas con más de 4 mil pictografías y petroglifos precolombinos.

PUERTO PLATA
Es el destino de la costa norte que atrae a los viajeros que disfrutan a pleno del mar y los deportes acuáticos. La Playa Encuentro de Cabarete es una de las preferidas por surfistas de todo el mundo. Allí el día termina con un buen trago en uno de los bares que hay sobre la playa, en un ambiente bohemio. Al noroeste de Puerto Plata, el pueblo de Punta Rucia deslumbra con playas de ensueño de arena blanca rodeadas de manglares. Desde allí parten embarcaciones hacia Cayo Arena, un paraíso para buzos principiantes o snorkelers. Las aguas transparentes permiten a los visitantes ver pulpos, cangrejos y cardúmenes de peces que nadan a escasa profundidad.

PUNTA CANA
No sólo enamora a los visitantes con sus playas y hoteles todo incluido, sino también con las innumerables experiencias que ofrece para disfrutar, desde bucear en aguas transparentes repletas de vida submarina, hasta jugar en los mejores campos de golf del Caribe con vistas increíbles, cruzar puentes colgantes y hacer canyoning en los numerosos parques temáticos o deleitarse con excelente gastronomía. Una excursión familiar imperdible es explorar la Reserva Ecológica Ojos Indígenas: 600 hectáreas de bosque preservado con doce lagunas de agua cristalina, en tres de las cuales se puede nadar.

BAYAHÍBE
Al este de La Romana, es un lugar soñado para disfrutar y celebrar el amor. El pueblo pesquero conserva su auténtico sabor dominicano, con calles con mucha historia y arquitectura, restaurantes y bares locales, puestos de artesanía en la calle y pescadores que traen la pesca del día. Después de un día de playa, el momento esperado: contemplar uno de los atardeceres más bellos del país. Desde el pueblo de Bayahíbe salen, además, excursiones a Isla Saona, un verdadero paraíso tropical donde extensas playas de arena blanca bordeadas de altos cocoteros parecen fundirse en aguas turquesas. Navegar a lo largo del impresionante paisaje de Saona es un plan romántico que resultará inolvidable.