miércoles, 28, octubre, 2020

La Mujer Maravilla destaca por su acción, por la energía y belleza de su protagonista, y por el paisaje que la rodea: nada menos que la Costa Amalfitana.


Gal Gadot convirtió al film Mujer Maravilla en un éxito de taquilla. Pero esto no se debió solo a la estampa de la actriz, ni que hablar de la acción que impera en este film, sino que una gran parte del premio también se lo lleva el escenario elegido para rodearla. Demasiada belleza junta y toda acumulada en 50 kilómetros de costa junto al Mediterráneo.

La costa Amalfitana, ubicada en lo que sería, para los más imaginativos, el empeine de la bota (a cuya forma se parece el país), se extiende  a lo largo del golfo de Salerno y comprende algunos de los destinos más famosos como Positano, Ravello, Sorrento y Amalfi.

Es uno de los destinos más deseados para los amantes del mar y el buen vivir, y los creativos encargados de la elección del escenario para “Wonder Woman” lo reconocieron como el punto ideal para crear una simbiosis con la belleza y energía entre la princesa Diana, apodada Mujer Maravilla por los hombres de a pie, y su tierra natal, la ficticia isla de Temiscira.

El camino corre tortuoso, como un balcón suspendido entre el mar azul cobalto y las pendientes de los montes Lattari, en una sucesión de valles y montículos entre calas, playas y terrazas cultivadas de cítricos, vides y olivos. Un ambiente único, tutelado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

Para la película, la directora Patty Jenkins y su equipo eligieron, en particular, cinco playas que dejan sin aliento a quienes las vean en el film, pero mucho más a los afortunados que tienen la posibilidad de disfrutarlas en vivo, sin ningún tipo de mediación entre ellos y el paisaje.

Lo cierto es que quienes visiten estos cinco lugares paradisíacos, por suerte, no tendrán que enfrentarse a los avatares que debió superar la protagonista del film para vencer al mal, sino que todo será relax y una orgía de sabores, aromas y colores.

Salerno
En lo alto, en el radiante marco del mar y del cielo, Salerno se encuentra encaramada en las laderas de la montaña, en una posición espectacular mirando hacia el golfo. La ciudad se convirtió en el centro más floreciente del Sur de Italia en el siglo VIII. Sede del principado, Salerno conoció un período de esplendor, convirtiéndose también en un importante centro de estudios con la célebre Scuola Médica Salernitana, la institución médica más antigua de occidente.

Hoy, es una ciudad en plena reactivación, teatro de una transformación en ciudad–laboratorio, modelo de relanzamiento urbano de importancia internacional. El barrio medieval es el corazón de Salerno, y su arteria principal es la vía dei Mercanti. Las calles angostas, repletas de negocios siguen las huellas de la estructura urbanística medieval conservando espléndidos palacios de época y gran parte de la arquitectura religiosa.

La Catedral (el Duomo, siglo XI), dedicada a San Matteo, es el monumento más importante de la ciudad, obra maestra de la arquitectura normanda. El eje de la vida comercial ciudadana son los barrios en los alrededores del bonito paseo marítimo Trieste, uno de los más largos de Italia, bordeado de palmeras y con una vista espectacular del golfo.

Un oasis verde es la Villa Comunale, el precioso jardín público, levantando los ojos hacia las colinas que se ciernen sobre la ciudad se ve el imponente Castillo de Arechi, desde donde se goza de un encantador panorama.

Palinuro
Dentro de la provincia de Salerno, se encuentra Palinuro, la localidad costera más importante de la región de Cilento. Es uno de los mejores destinos de esta costa, con aguas cristalinas, playas inmensas y extraordinarios acantilados. En ellos, fascinan las cuevas naturales y bahías de gran belleza que esconde como tesoros.

Las cuevas de Capo Palinuro son uno de sus principales atractivos. Se trata de un conjunto de 32 grutas que incluyen la famosa Gruta Azul a la que solo se puede acceder desde el mar. El Arco Naturale es visita obligada y fue uno de los lugares elegidos por Wonder Woman para filmar. El acceso a estas cuevas se realiza desde el mar. Tiene una bella playa, con un puerto deportivo fluvial para pequeñas embarcaciones y barcos de poco calado.

Ravello
Otro de los emplazamientos en los que se filmaron algunas de las escenas de la película es Ravello, considerado como uno de los destinos más exclusivos de la península italiana. Concretamente, para el filme se grabaron imágenes desde la Villa Cimbrone, una preciosa mansión que cuenta con un jardín sobre un acantilado de más de 300 metros de altitud. Ravello es una ciudad antigua fundada en el siglo V, se cree como refugio de algunas familias de alta sociedad de Amalfi en un momento de conflicto interno entre las familias más potentes.

Cala d’Arconte
Este pequeño pueblo/resort se enfrenta a una de las playas más hermosas y encantadoras del Parque Nacional del Cilento. Los olivares centenarios descienden hacia el mar, las altas rocas y los acantilados se elevan sobre el agua, y las playas, prácticamente interminables, se entremezclan con arrecifes y ensenadas. Cala d’Arconte es el lugar perfecto para quien busque un descanso relajante lejos de los complejos turísticos.

Marina di Camerota
Si faltaban perlas, la Spiaggia di Capogrosso, en la zona de la Marina di Camerota, le suma una estrella más a los lugares elegidos para filmar esta película. Es un lugar turístico principalmente debido a la calidad de su aguas, aunque cabe destacar el Parque Nacionel del Cilento y Vallo de Diano. También se pueden visitar las cuevas paleontológicas con los fósiles humanos descubiertos en el siglo XIX.

Otro punto del interés es representado por las tres “torres del telégrafo”, construido por los Borbones e incluido en un sistema de puntos de la defensa y de comunicación, a lo largo del lado meridional de la costa tirrena.