martes, 29, septiembre, 2020

Una compañía de pases para atracciones que opera en 33 destinos de 16 países a lo largo de cinco continentes recomendó los mejores destinos para disfrutar de un paseo en barco.

Ya sea el ruido del mar, la tranquilidad de un río o la transparencia de un lago, algunas de las ciudades más populares del mundo basaron su crecimiento por la cercanía al agua. Sin dudas, muchos de los visitantes que aprovechan a hacer turismo sostienen que Leisure Pass Group, compañía de pases para atracciones, es ideal para desarrollar un gran nivel de exploración acuática.

Con un gran número de cruceros y embarcaciones a su disposición, los expertos de esta empresa describieron a seis de las mejores ciudades a nivel mundial para que los turistas puedan enamorarse desde la cubierta de un barco.

Londres, la ciudad que siempre se reinventa
La capital de Inglaterra se fundó alrededor del Támesis por las oportunidades comerciales que ofrecía el río, y muchos de los principales lugares turísticos de la ciudad bordeaban sus orillas. El London Pass de 24 horas les permite a los visitantes explorar esta gran ciudad con puntos de interés admirables como el Big Ben, el Parlamento, el teatro Globe de Shakespeare, la torre de Londres, el rascacielos Shard y el buque Cutty Sark, entre otros. Entre Westminster, ubicada cerca del palacio de Buckingham, y el distrito marítimo de Greenwich, se puede navegar a través de botes que recorren el Támesis. En los muelles están la noria London Eye, la más alta de todo Europa con casi cuatro millones de visitantes al año, y el bello puente de Londres.

París y su toque de glamour acuático
El recorrido se extiende 483 millas por el norte de Francia, aunque el río Sena se asocia más con la capital de Francia, a través de un asentamiento de tribus que comenzó en el siglo III en lo que actualmente se denomina “Île de la Cité”, considerada como el antiguo centro de la ciudad. El popular Paris Pass incluye un crucero de una hora por el río en uno de los Bateaux Parisiens que salen de la torre Eiffel, y navega por las áreas del centro histórico de esta magnífica ciudad. Los turistas pasarán por debajo del Pont Neuf y por delante de espectaculares atracciones emblemáticas de la capital como la catedral de Notre Dame, el jardín de las Tullerías, el museo del Louvre y el Musée d’Orsay.

New York, un emblema de las compras
El puerto de la ciudad estadounidense permitió que uno de los centros de la economía mundial se convierta en un ícono para el comercio, además de ser un centro receptivo para los inmigrantes que querían conocer el Nuevo Mundo. Casi cuatro siglos después que se fundara el primer asentamiento permanente, la mejor manera de ver el legendario perfil de la ciudad sigue siendo desde el puerto que conecta con el río Hudson. El New York Pass permite embarcarse en una aventura a bordo de un taxi acuático con parada libre, para disfrutar una vuelta de una hora y media para ver el Empire State, el edificio Chrysler y la Torre de la Libertad.

Chicago, tierra de piratas
Esta ciudad estadounidense creció en las orillas del lago Michigan como otro importante y estratégico centro comercial. Su ubicación describe a la ciudad a la perfección hasta el día de hoy. Es fácil admirar desde el agua la arquitectura notable de Chicago y su perfil sorprendente, pero para una experiencia única y divertida, los turistas que adquieran el Go Chicago Card pueden abordar la fragata Windy para hacer un crucero temático y conocer historias de piratas como “Calico Jack” Rackham, que aterrorizaba a las embarcaciones de pescadores y a los barcos cargados de madera que cruzaban por el lago Michigan a principios del siglo XVIII.

Boston, la ciudad del motín del té
El crecimiento de este estado se debió principalmente a su puerto, famoso porque fue la sede de un evento trascendental en la historia de Estados Unidos como el Boston Tea Party en 1773, en el que se lanzó al mar todo un cargamento de esta infusión. Un grupo de colonos disfrazados de indios arrojó al agua la carga de té de tres buques británicos, en lo que significó un acto de protesta de los colonos americanos contra Gran Bretaña, además de ser considerado un precedente de la guerra de la Independencia. Un crucero narrado a lo largo de 45 minutos por el puerto con el pase Go Boston Card es súper recomendable para ver varios de los lugares asociados con la lucha por la independencia de las colonias, entre ellos la iglesia Old North, el monumento Bunker Hill de Charlestown y varias réplicas de los buques del Motín del Té. Lo más destacado de la excursión es ver de cerca el buque USS Constitution, conocido afectuosamente como “Old Ironsides”, que resistió todos los disparos de un cañón proveniente de la guerra de 1812, actualmente ubicado en el astillero naval de Charlestown.

New Orleans, la ciudad de la diversidad
La localización en el delta del río Mississippi garantizó que la ciudad se convirtiera en un puerto importante desde su fundación hace 300 años. Este estado tan distintivo en el ámbito cultural del país resalta por el protagonismo que mantiene el río en la actualidad, y los visitantes pueden interiorizarse a fondo en la historia del Mississippi a través de un crucero matinal o a bordo del vapor de ruedas Creole Queen, que está incluido con el New Orleans Pass. Uno de los atractivos que ofrece este pase es navegar río abajo para apreciar la arquitectura del barrio francés, el moderno puerto de New Orleans y el histórico parque Jean Lafitte, para finalmente desembarcar y hacer una gira de una hora guiada por un guardabosques en el campo de batalla Chalmette, donde tomó lugar el enfrentamiento de New Orleans que marcó el final de la guerra de 1812 entre Gran Bretaña y Estados Unidos.