sábado, 26, septiembre, 2020

Si bien el invierno es un tanto "rebelde", la mente de muchos argentinos ya está puesta en el próximo verano, porque ya consideran a la capital ecuatoriana como una buena opción para las vacaciones.

A la hora de programar un viaje a Quito, es conveniente comprar los pasajes de avión con dos meses de antelación como mínimo, y así conseguir tarifas convenientes en una fecha deseada. A nivel hotelero, cuenta con una amplia oferta de alojamiento, desde hoteles boutique hasta grandes cadenas.

Otra de las recomendaciones es el Centro Histórico, el mejor conservado de Sudamérica y declarado por la UNESCO como Primer Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1978. Rodeando la Plaza Independencia se encuentra la Casa Presidencial, la Nunciatura Apostólica, la Catedral Metropolitana y el Municipio, para apreciar el Quito colonial.

Para tener una experiencia gastronómica de platos típicos ecuatorianos, nada mejor que el Mercado de Iñaquito, ubicado en el centro norte de Quito, el que se puede obtener una buena panorámica de la típica comida local. Hornado, fritada, mote con chicharrón y los deliciosos batidos de frutas típicas de la zona son algunas de las exquisiteces que ofrece el tradicional mercado.

A la tarde se recomienda recorrer La Mariscal, el barrio moderno de Quito que concentra la actividad cultural, gastronómica y nocturna. La Plaza Foch, centro neurálgico del vecindario, destaca por su amplia oferta de restaurantes, bares, tiendas y hoteles.

Una de las ventajas que tiene Quito con respecto a otros destinos es que cuenta con atractivos naturales muy cerca de la ciudad. En una hora de viaje se pueden visitar distintas reservas que sorprenden por su biodiversidad, como la base de un volcán o el Monumento a la Mitad del Mundo. 

Hasta aquí, una pequeña muestra de lo que Quito tiene para ofrecer. Lo mejor es programarse una semana o diez días de estadía y descubrir el resto de las atracciones, sabores y aventuras que abundan en la capital ecuatoriana.