jueves, 1, octubre, 2020

El Estado del Sol combina todo lo que al argentino le atrae más: sol, playas, compras y buenos precios. ¿se le puede pedir algo más? 

Indudablemente son muchas las razones que hicieron de este destino del Sur de los Estados Unidos uno de los preferidos por el turismo mundial. Su clima subtropical permite desarrollar actividades al aire libre durante todo el año. Conocido como el Estado del Sol, cuenta con las más encantadoras playas, una intensa vida cultural, descanso y centros de compras para todo tipo de viajeros.

No es ni lejos el Estado más grande de los Estados Unidos de Norteamérica, ni tampoco el más poblado, pero sin embargo es uno de los destinos turísticos que más visitantes convoca atraídos por las múltiples ofertas de actividades que se amoldan perfectamente a los deseos e intereses de cada uno de ellos. 

Por si  todo eso fuera poco, su ubicación geográfica lo ha puesto en contacto directo con América Latina, hecho que lo convirtió en el más “hispano” de todos los estados del Gran País del Norte, lo que motiva que los turistas llegados desde el sur del continente se sientan como en su casa, por el idioma, las costumbres, las comidas y la música.  

Cerca de 100 millones de turistas recorren las hermosas playas que se extienden a lo largo de 1328 kilómetros, tanto sobre el Océano Atlántico como el Golfo de México; las ciudades cosmopolitas de Miami, Fort Lauderdale, Tampa, Naples, Palm Beach, St. Pete/Clearwater ofrecen todo lo que el viajero de clase mundial quiere encontrar. Y mucho más. 

Las playas
La Florida tiene una oferta tan variada que las opciones parecen no terminar. Las playas de Miami Beach tiene en Siesta Public Beach el lugar ideal para los niños: costas poco profundas, un área de juegos, olas suaves, fina arena blanca y aguas transparentes. Pero si se quiere vivir como una celebrity Palm Beach es el lugar ideal por su merecida reputación de ser el lugar de diversión para ricos y famosos. No puede visitar las playas de Miami sin pasar por Lummus Park, sobre Ocean Drive de Miami Beach desde la calle 5ª hasta la calle 14ª. Allí es donde se reúne la gente para jugar voley, patinar, trotar y ver a los demás.

La clásica playa de South Beach en donde las fiestas no tienen fin, está justo enfrente de Ocean Drive. Una calle llena de restaurantes y bares con música que invita a seguir la fiesta. La playa familiar es South Pointe Park donde grandes y chicos se pueden divertir ya sea en bicicleta, jugando en el parque de agua miniatura, haciendo picnic en el área verde, disfrutando de la playa, o simplemente del paisaje, mientras ven los cruceros pasar. 

Un secreto poco divulgado: en Haulover Beach, a menos de 3 kilómetros al norte de Miami Beach hay un tramo de la playa de ropa opcional (nudista, bah!), para los que no quieren un bronceado con marcas en el cuerpo. Hacia el norte de Miami encontramos Gran Fort Lauderdale con 37 kilómetros de costa y playas que recibieron el certificado de Ola Azul. Cruzando del otro lado de la península, ya sobre el Golfo de México, St. Pete/Clearwater gracias a sus 56 kilómetros de playas de arena blanca y su animada escena cultural, ofrece una escapada cargada de energía en el paraíso. 

Si lo que se busca es arena más suave, un ambiente típico de Florida o belleza natural inmaculada hay una playa para cada estado de ánimo en St. Pete-Clearwater. Naples es el lugar perfecto para relajarse, ya sea nadando, tomando sol o simplemente observando a los pescadores que pacientemente esperan en el muelle. Si es su día de suerte, quizá vean delfines pasar muy cerca de la costa. En definitiva, el Estado del Sol es el lugar donde hay que ir para pasarla definitivamente bien.