jueves, 1, octubre, 2020

Pese a ser una road movie, “Green book” fue filmada casi en su totalidad en New Orleans y localidades aledañas.

Según la Academia, “Green Book”, dirigida por Peter Farrelly, fue la mejor película de 2018, y su trama impactó a la audiencia con el relato de una historia real que unió a un chofer y guardaespaldas de origen italiano nacido en el Bronx con uno de los pianistas negros de formación clásica más virtuosos que rompió con los paradigmas de la segregación en los Estados Unidos.

Tony Villelonga, o simplemente Tony Lip (Viggo Mortensen), buscaba un trabajo que lo ayudara a pagar el alquiler para él y su familia. Así conoció al Doctor Don Shirley (Mahershala Ali), un músico negro que “sonaba como blanco” y que contaba con un enorme prestigio en Norteamérica.

El año era 1962, dos años antes de que se firmara el Acta de los Derechos Civiles, y al artista se le ocurrió, como una declaración de principios, realizar una gira por el sur de ese país, donde la discriminación estaba en su máximo pico y la lucha por los derechos de los negros tomaba cada día más fuerza de la mano de activistas como el eterno Martin Luther King.

Shirley precisó de los servicios de este duro italoamericano que lo trasladó en un elegante Cadillac DeVille a estrenar, provisto por el sello discográfico que promocionaba al trío dirigido por el pianista, para que lo protegiera de los ataques violentos de los hombres blancos del confederado Sur y hasta de la misma policía. También, el guardaespaldas debió proteger al músico de sus propios fantasmas internos, y vaya si le dio trabajo.

¿Por qué el “Libro verde”?
El nombre de la película tiene como origen “The Negro Motorist Green Book” (El libro verde del motorista negro), una guía turística para viajeros afroestadounidenses, escrita por Víctor Hugo Green, que tuvo vigencia entre 1949 y 1966, y que ponía a disposición los establecimientos a los que les era permitido ingresar y los moteles en los que podían hospedarse los negros.

El largo viaje los llevó desde Manhattan, en la misma puerta del Carnegie Hall, continuando por Pittsburgh, Ohio, Hanover (Indiana), Kentucky, Raleigh (Carolina del Norte), Georgia, Memphis, Little Rock (Arkansas), Baton Rouge (Luisiana), Tupelo (donde nació Elvis), Jackson (Mississippi) acabando en Birmingham (Alabama).

Sin embargo, casi la totalidad de la película, gracias a la magia del cine, no debió ser filmada en todos estos lugares, sino que fue registrada en la bella New Orleans, que mantiene construcciones clásicas, las cuales permitieron ubicar en tiempo y espacio a los personajes que, gracias a sus horas de viaje, y a la verborragia del chofer, crearon un lazo que rompió con los prejuicios.

No es New York
Si bien se usó una jornada de filmación para registrar el mítico Carnegie Hall, inclusive las escenas iniciales de Green Book, que nos muestran imágenes de la Gran Manzana, como el “Copacabana Club”, donde Tony Lip oficiaba de personal de seguridad, no fueron rodadas en New York. En realidad, el trabajo del personal del film logró la copia exacta de este mítico club de Manhattan “maquillando” el exterior del International House Hotel, de Camp Street, Nueva Orleans y el interior del Teatro Carver, de la misma ciudad.

De fama mundial, el International House Hotel es un establecimiento boutique y un alegre homenaje a Nueva Orleans hoy en día: un conjunto de arquitectura histórica, personajes coloridos, cultura alegre, comida de autor y música local, a diferencia de cualquier otra ciudad de Estados Unidos.

El Carver Theatre, por su parte, construido en 1950 y recientemente renovado en 2014, es el principal local de música en vivo de Nueva Orleans con los mejores espectáculos de jazz, big band, blues, metales y más de la ciudad, junto con una variedad de los mejores espectáculos regionales y nacionales.

El lugar de entretenimiento y música está ubicado en el corazón del vecindario de Tremé y cuenta con una combinación única de historia, carácter y comodidades modernas y de alta tecnología.
Claro que, los espectadores de Green Book no notarán la presencia preponderante de la tierra cajun, sino que deberán prestarle gran atención a los contextos que rodean a los personajes para descubrir que, efectivamente, esta antigua ciudad norteamericana, por la que pasaron españoles y franceses a lo largo del siglo XVIII, y su rica historia.

El trabajo del personal de scouting de locaciones fue monumental, a tal punto que los espectadores nos podemos ubicar en una fiesta privada pretendidamente en Pittsburgh, pero en realidad, el escenario, es la W.P. Brown House, situada en el 4717 de St. Charles Street, en New Orleans. Se trata de una maravillosa mansión renacentista construida para un magnate del algodón, en 1904.

Otra escala es Hanover, en el estado de Indiana, pero en realidad es el Auditorio McAllister, del campus de la Universidad de Tulane, de Nueva Orleans.
Por otro lado, el encuentro con amigos músicos de Shirley, que según la película ocurre en un hotel de Memphis, se rodó en el Hotel Roosevelt, de Channel Street, una arteria célebre de la ciudad. Otro escenario de concierto de Shirley es el Club house del Country Club English Turn, un célebre campo de golf vecino a la ciudad.

Locaciones aledañas
Otras pequeñas localidades como Amite City, también en Louisiana, con una población de poco más de cuatro mil habitantes, también se vieron sacudidas por la aparición de una enorme cantidad de personas y equipamiento cinematográfico. En esta localidad se filmó una de las escenas más importantes en cuanto a la unión de los espíritus de Tony Lip y el Dr. Shirley, en uno de sus pequeños restaurantes ruteros. Se trata de Miss Ann’s Fast Foods, donde los personajes hacen una breve escala para comer y Tony intenta escribirle una carta a su esposa. Su prosa no es la ideal, y el músico, de una formación académica exquisita lo ayuda en su tarea.

Otra sorpresiva locación es la mismísima puerta de la casa de Tony, que se supone es en el Bronx. El equipo de scouting logró ubicar un lugar a 72 kilómetros de New Orleans para simularlo. Se trata del centro de la ciudad de Hammond  donde el cruce de las calles East Thomas y Cypress se convirtió en una calle de Nueva York por un día. Uno de los edificios que se ve es el Northshore Broadcasting, al que para que pareciera más neoyorquino, se le adicionó una falsa estructura de hierro de escaleras de emergencia.

Otro punto alto de la película se da cuando Shirley termina improvisando con músicos de blues y jazz, en una jam session en un bar. La escena fue grabada en el Ruby’s Roadhouse, de Lamarque Street, en Mandeville. Y también cuando en otro concierto privado el escenario elegido fue Houmas House Plantation, en la vecina localidad de Ascension Parish.