jueves, 24, septiembre, 2020

Tanto en su versión animada, como en la remake con artistas reales, la película el Rey León se inspiró en los escenarios naturales del país africano.

Los creadores de Disney no suelen dejar nada al azar y aunque en sus películas de dibujos animados nos transporten a un mundo de fantasía, los escenarios que ambientan esa realidad alterna son reales. Para ello suelen viajar por el mundo buscando esos paisajes en los que darán vida a sus historias animadas (¡con alguna que otra licencia creativa!).

Cuánto más cuidan el detalle cuando las escenas no son dibujos sino filmaciones en locaciones reales y nos llevan a descubrir maravillosos destinos como Kenia que sirven para dar el mejor telón de fondo de la historia de Simba, y al que podemos visitar para ver, oler y palpar en toda su dimensión.

En la nueva versión del Rey León, que se estrenará en julio de este año no habrá actores de piel y hueso como en ‘La Bella y la bestia’, sino que se combinarán imágenes reales con tecnología CGI, en lugar de la tradicional animación 2D o 3D, y si bien los protagonistas se recrean en una computadora los paisajes sí existen. Excepto por la famosa Roca del Orgullo, donde Simba es presentado, que es una recreación digital. Pero todo el resto se trata de Hell’s Gate, uno de los parques nacionales más importantes de Kenia.

Kenia, un país de África
El país que inspiró las escenas del Rey León tiene fronteras con Etiopía al norte, Somalía al este, Tanzania al sur, Uganda al oeste, Sudán del Sur al noroeste y el océano Índico bañando la costa sudeste. Su superficie es similar a la de España y cuenta con menos de 50 millones de habitantes.

El ecuador atraviesa al país lo que lo hace especialmente cálido a lo largo de todo el año. Tiene dos estaciones: seca y de lluvias. La mejor época para visitarlo es entre junio y octubre cuando está más fresco y no llueve. Si bien el resto del año es temporada de precipitaciones tiene una particularidad: en Noviembre y diciembre se producen especialmente al final de la tarde. En enero y febrero se produce una sequía estacional y las lluvias son repentinas y sin aviso. Los meses de marzo, abril y mayo reciben la mayor cantidad de lluvia y no es raro que haya chaparrones diarios, aunque raramente duren todo el día.
En la estación seca además se puede ser testigo de uno de los fenómenos naturales más impresionantes del planeta: la migración de los Ñus entre el Serengueti y el Parque Nacional Masai Mara.
Su capital, Nairobi, es la ciudad más poblada con más de 3 millones de personas. Existen unos 42 grupos étnicos entre los que se destacan: los Kikuyu, Meru, Kalenjin, Luo, Luyha, Kisii, Kamba, Swahili, Masai y Turkana.

Se habla el inglés y el swahili. Su naturaleza es el gran atractivo para quienes viven en ambientes urbanos. Allí viven “los cinco grandes”: elefantes, leones, búfalos, rinocerontes y leopardos.

Escenario de película
El Parque Nacional Hell´s Gate, o Puertas del Infierno, se encuentra a unos 90 kilómetros de Nairobi, muy cerca de la población de Naivasha.

Este parque toma el nombre de “Puerta del Infierno” por los géiseres y aguas termales, debido a la gran actividad geotérmica que hay en esa zona. Además de haber inspirado los escenarios de la película la recorrida se puede hacer en coche o en bicicleta (éstas se pueden alquilar en las puertas de entrada), también es posible acampar dentro del parque en tres zonas habilitadas.

Obviamente el avistamiento de fauna salvaje es la actividad principal. Allí conviven jirafas, búfalos, jabalíes, babuinos, impalas, etc. Como no hay predadores es un ambiente totalmente seguro. De allí que dijéramos al inicio que los libretistas se toman sus “licencias creativas” puesto que en este parque no vive ningún león. Rey o no rey.

Se puede practicar escalada en roca o disfrutar de unas piscinas de aguas geotermales en el complejo “KenGen Olkaria Geothermal Spa”, el cual se encuentra dentro del mismo parque.

Leones de Kenia
Los grandes felinos se pueden ver en el Masai Mara, una de las reservas de fauna salvaje más importantes del continente africano. Esta emblemática reserva de Kenia, -sin ningún tipo de vallado, y siendo compañera y vecina del Serengueti-, ofrece una serie de áreas privadas con quizás, la población más diversa de animales residentes y excelente vida silvestre.

Los leones se pasan prácticamente todo el día descansando, y duermen hasta 13 horas al día, por ello lo normal es verlos tirados al sol, sin hacer nada. A la caída del sol, con suerte, se los puede ver en plena acción, cazando o paseando en manada.

Lo normal es que vivan unos 8 años, en estado salvaje. En cautiverio no es raro que vivan hasta los 20 años. Pueden comer fácilmente de 20 a 30 kilos de carne tras la caza, y pasar 4 días sin beber agua. Para cazar disponen de una gran velocidad ya que alcanzan los 60 km/h en períodos cortos.

El peso de los leones adultos varía generalmente entre 150-250 kg en los machos y 120-182 kg en las hembras. El final de la cola tiene una mata de pelos a modo de brocha.

El Masai Mara es famoso por su población de leones y por ser el hogar de especies amenazadas tales como el rinoceronte negro, el hipopótamo, que se encuentra en los ríos Mara y Talek, y el guepardo o chita, habiéndose reducido notablemente el número de ejemplares de este último. Otro carnívoro que puede ser encontrado en gran número es la hiena manchada.

La población de rinocerontes negros que había sido relativamente elevada hasta 1960, disminuyó bruscamente en las décadas de 1970 y 1980 a causa de los cazadores furtivos, llegando a ser de menos de 15 individuos. Hoy se han recuperado bastante.

Sin embargo, el verdadero poblador de este parque es el ñu, como ocurre en el Serengueti, ya que su número es estimado en millones. Todos los años, en el mes de julio, estos animales, igual que las cebras, migran desde las planicies del Serengueti en busca de pastos más frescos y regresan en octubre. También son habitantes de este parque la gacela de Thomson, la gacela de Grant o el impala, y manadas de jirafas.

Es también el hogar de más de 450 especies de aves.

El Masai Mara cuenta con unidades contra la caza furtiva situadas fuera de las zonas frecuentadas por los turistas.

Los principales habitantes de esta comarca son los miembros de la comunidad masai, un pueblo ancestral que ha mantenido sus costumbres y tradiciones en plena sabana africana.

Una de las experiencias más auténticas es la visita a una aldea Masai. Entre sus chozas de barro andan libremente cabras, gallinas, vacas y perros. Las mujeres preparan los alimentos que comparten con los visitantes en sus chozas, donde caben de 6 a 8 personas.  Su vida es prácticamente igual a la que durante siglos llevaron sus antepasados, sin importarle el correr del tiempo, su existencia se rige por la salida y la puesta del Sol, y el cambio de las estaciones.

Leones sin melena
Una curiosidad se puede ver en el Parque Nacional Tsavo: leones sin melena. Si bien no se sabe con certeza el porqué de esta rareza, se cree que es una adaptación al medio ambiente.

Con aproximadamente 21.000 kilómetros cuadrados es el parque nacional más grande de Kenia. Por la mayor presencia de zonas boscosas resulta más difícil la observación de fauna. A su favor cabe destacar que sus paisajes se encuentran entre los más impresionantes de Kenia y su fauna menos acostumbrada a los visitantes muestra un comportamiento más salvaje y menos apacible.