sábado, 26, septiembre, 2020

El Chaltén, capital nacional del trekking, ofrece un amplio abanico de senderos para quienes buscan descubrir paisajes únicos en la más pura Patagonia sur.

Viajar al Chaltén puede ser una gran aventura. Esta región del Parque Nacional Los Glaciares, en la provincia de Santa Cruz se convirtió, desde su fundación en 1985, en el mejor acceso al incontaminado ambiente natural de la Cordillera de los Andes.

Desde hace años el destino es uno de los preferidos para recorrer a pie, ya que los diferentes senderos que parten desde el poblado son accesibles, tanto para quien no tiene una buena condición física, como para el deportista más completo. Por eso ha logrado instalarse como la “Capital Nacional del Trekking”.

En ese rincón de la provincia de Santa Cruz, a medida que uno se acerca, se puede apreciar el monte Fitz Roy (su nombre original es “Chaltén”, que en lengua tehuelche significa “montaña que humea” y lo llamaban así porque pensaban que era un volcán) escoltado por las agujas Saint Exupery, Rafael, Poincenot, Mermoz, Guillaumet y Madsen, entre otras. Toda esta zona ubicada al norte del Parque Nacional Los Glaciares –el más extenso del Sistema Nacional de Áreas Protegidas Argentinas– resulta un verdadero paraíso para los escaladores y para los amantes de las caminatas. Y si bien las montañas imponen respeto por sus elevaciones y sus caras verticales, el terreno se presenta muy amable y con pocas pendientes para quienes se inclinan por el senderismo.

Entre los más frecuentados figuran los que conducen a: Laguna de los Tres, Laguna Capri y Laguna Torre, que están señalizados y han sido adaptados por el Parque Nacional, para facilitar el acceso a los puntos panorámicos más importantes sin interferir con el ambiente natural.

Circuitos extensos
Los alrededores de El Chaltén ofrecen la posibilidad de unir varias lagunas en dos o tres días de trekking. Uno de los periplos clásicos tiene sus puntos de partida y de llegada en el pueblo, y vincula las lagunas Capri, De los Tres, Madre, Hija, Nieta y Torre. La travesía comienza al final de la Avenida San Martín y conduce, en menos de 2 horas de caminata, a la laguna Capri y a un magnífico mirador hacia el monte Fitz Roy (3.405 metros) y las agujas contiguas. En días despejados, la vista es simplemente increíble.

El trayecto hacia la laguna Capri no lleva muchas horas, así que uno puede aprovechar y almorzar allí o detenerse un rato para disfrutar de las panorámicas, y luego continuar camino, durante hora y media más, hasta el campamento Poincenot.

Un poco más de tiempo lleva la subida a la laguna de los Tres, es recomendable ir “liviano” y cargar  mucha agua. Pero, todo esfuerzo vale la pena, el azul profundo de la laguna, la cercanía con las paredes del Fitz Roy y el glaciar De los Tres hacen que la postal sea inolvidable: se trata, de hecho, de la vista más cercana que se puede tener del Fitz Roy, salvo por la que obtienen los escaladores que se le animan a sus paredes.

El próximo destino puede ser conocer las lagunas Madre, Hija y Nieta. Se trata de espejos de agua color verde, entre árboles achaparrados y playas de piedras aplanadas, que invitan al relax y la contemplación. Más adelante, luego de una hora y media más a pie, los senderistas llegan al campamento De Agostini, junto a la laguna Torre, que suele estar salpicada de pequeños bloques de hielo.

Mirador del Cerro Torre
Este mirador se encuentra a mitad de camino hacia la Laguna Torre. Existen dos cabeceras de sendero que parten desde El Chaltén y se unifican a 5 minutos de su inicio. En una pequeña arboleda de ñires hay un cartel con un croquis del recorrido con tiempos, distancias y recomendaciones para que tengan en cuenta antes de continuar.

El sendero comienza a ingresar al valle con una pendiente suave, a la sombra de las primeras lengas, y muy pronto se ubica próximo a la garganta del río Fitz Roy donde está el Mirador Margarita.

Desde ese lugar se tiene una vista panorámica de los cerros Solo, cordón Adela, cerro Torre y el cerro Chaltén, y al otro lado del río está la cascada Margarita. La senda continúa por el bosque nativo, remontando el curso del río Fitz Roy. Luego de una hora y media se llega al mirador Del Torre, con un cartel del Parque Nacional que describe la incomparable vista que se tiene enfrente: una panorámica del cordón Adela, el cerro Torre y las agujas de granito que le acompañan.

Chorrillo del Salto
Esta agradable caminata es perfecta para tomar un primer contacto con el ambiente natural de El Chaltén, caminando por una zona de bosque de ladera en un recorrido sin dificultad. Al final del recorrido una hermosa cascada y su arroyo invitan a tomar una pausa para la contemplación al reparo del bosque nativo.

La senda comienza al final de la Av. San Martín, en la misma cabecera de sendero hacia Laguna De los Tres; sólo que habrá que tomar el sendero que se dirige hacia la derecha. En poco tiempo el sendero remonta una pendiente que enseguida vuelve a descender hasta llegar al camino de ripio que conduce hasta el Lago del Desierto (Ruta Provincial 41).

En menos de media hora se llega al último tramo del sendero en donde hay un área de estacionamiento; quiere decir que también se puede ir hasta este punto en un vehículo.

En el último tramo de la senda se ingresa sólo caminando, está prohibido acceder con bicicletas. Este bello camino es totalmente llano, entre árboles bajos. El sonido distante de la cascada anticipa que ya está cerca el final del recorrido. A la vera de los árboles encontrarán, de acuerdo a la estación del año, diferentes flores de la vegetación local, como la hermosa orquídea magallánica.

Todo esto hace de este destino una experiencia inolvidable para los aventureros y para los que se animen a serlo.