domingo, 27, septiembre, 2020

Con una amplia oferta que va desde la cultura a la gastronomía, pasando por la arquitectura y la religión, su espiritualidad impregna la vida cotidiana en la ciudad de Bangkok, un destino que asombra. 

Conocida como la “ciudad de ángeles”, Bangkok es la urbe más importante de Tailandia. Cuenta con una población de siete millones de habitantes, es uno de los destinos más influyentes y modernos del sudeste asiático, por su desarrollo económico y su gran relevancia en materia de turismo. 

Localizada a orillas del río Chao Phraya, históricamente contó con un extenso sistema de canales, lo que hizo que fuera también denominada como la Venecia del Este o la Venecia de Oriente. 
Se dice, y algo de cierto hay (los animamos a probarlo), que los colores y los olores de Bangkok perduran en la memoria de quien la visita. En aquellos que eligen recorrer los cientos de mercados que invaden, degustando sus picantes especialidades culinarias o visitando algunos de sus múltiples templos. Hay que atreverse a perderse por sus bulliciosas y caóticas calles y disfruta de la simpatía de su gente. No se arrepentirán. 

Infaltable: 
Masaje tailandés

Cuenta quienes saben, que en cada esquina de la ciudad hay locales de masajes. Tal vez es un tanto exagerado, pero no deja de tener cierto grado de verdad. Y es que es común y de hecho es uno de los productos que más salen. Pero ojo, porque los precios pueden variar de acuerdo al lugar, así que hay que caminar. 

Otro infaltable: 
Palacio Real

Aunque su construcción comenzó en 1792, actualmente se trata de uno de los puntos más populares del destino. Su nombre en tailandés es Phra Borom Maha Ratcha Wang y cuenta con el reconocido Buda de Esmeralda. 

Tallado en jade, tiene tan sólo 45 centímetros de altura. No obstante y pese a sus dimensiones, se trata de la escultura más valiosa y venerada de Tailandia. Por eso no sorprende que para visitarla haya un código de vestimenta, que prohíbe los shorts y las remeras sin mangas. Así que atentos. Relacionado a esto úlitmo, hay que advertir: para acceder a cualquier sala donde esté presente la imagen de Buda es necesario descalzarse. 

Al norte del Palacio Real, y cerca del río Chao Phraya, se emplaza SanamLuang: un espacio que se utiliza para distintos actos, entre los que destaca su uso como crematorio de la familia real. 
El parque en cuestión, que está rodeado por 365 árboles de tamarindo, es lugar de concentración para los amantes del vuelo de barriles en la temporada de vientos constantes. Se puede visitar a diario y su entrada es gratuita. 

Si hablamos de impresionantes estructuras, no podemos dejar de mencionar la Sala del Trono Ananta Samakhom. Se trata es una de las arquitecturas renacentistas más bellas fuera de Italia. Hoy día contiene una exposición de arte y artesanía de materiales preciosos elaborados por los artesanos de SirikitInstitute, un proyecto real. Entre otras muestras, se encuentran barcazas de 10 metros de largo hechas con oro.
Esta mansión de tres alturas es la construcción en teca más grande del mundo. Su diseño está inspirado en la arquitectura victoriana con interiores acabados en cinco colores: azul, verde, rosa, marfil y melocotón. Actualmente sus 81 habitaciones exhiben objetos reales pertenecientes a Rama V.

Wat Arun
Con 82 metros de altura, la torre (prang) central del templo Wat Arun es la más alta de Bangkok. La arquitectura del templo es de estilo Khmer y recuerda a los templos de Camboya. En las esquinas del templo se sitúan cuatro prangs de menor altura. Todas las torres del Wat Arun están decoradas con porcelana china. 

Es recomendable hacer la visita el mismo día que se visite el Palacio Real y el Wat Pho. Están muy cerca y da tiempo suficiente para visitar todo.

No sólo en NY
Parece chiste, pero no. Atentos con esto: Bangkok tiene su propia Chinatown. Sí, así como leen. Con sus propias características y dimensiones, la ciudad tailandesa posee su propio y pintoresco barrio chino. Como el de Nueva York, en Estados Unidos, o el de Belgrano, en la ciudad de Buenos Aires. 

Entre los locales, es conocida como Yaowarat, nombre que toman de la calle donde se distribuye. Es el mayor centro de comercio de oro durante el día (así como hierbas, frutas, etc.) y un gran destino gastronómico al caer la noche. Por eso, vayan con plata, ganas de descubrir y algo de apetito. 

El más alto del sudoeste
Si abrimos el capítulo gastronomía, resulta imposible y hasta una falta de respeto obviar El Baiyoke Sky Hotel: una torre de 304 metros. Con 85 pisos que ofrece una vista inmejorable de la capital. 
Si esto no te alcanza, te recomendamos que pases el piso 77, donde está el observatorio, como para terminar de tomar dimensión del destino, o visitar el piso 84, donde se armó un escenario giratorio.

Amplitud
Pero Bangkok no es sólo paisajes, templos, religión o gastronomía. Hay más. De hecho, tiene una oferta cultural muy interesante y que se complementa muy bien con lo antes mencionado. Porque la ciudad ofrece un itinerario muy completo, que no deja gusto por tocar.  

Por caso, está el museo de muñecas hechas a mano, elaboradas por artistas locales. Hay de diversos tamaños, formas y estilos, representando las sofisticadas artes tailandesas. También está la Casa de los Museos, una iniciativa de un grupo de profesionales que desean exhibir el estilo de vida de los residentes de Bangkok durante la década de 1960 a través de una gran colección de objetos retro como electrodomésticos, antiguos libros escolares, cámaras antiguas, armarios y juguetes.