jueves, 24, septiembre, 2020
Existen nuevos distritos culturales y citas únicas que colocan a Hong Kong en la cima del panorama artístico internacional.

Una hora y media después de la inauguración de Hong Kong Art Basel 2018, se batió el récord de la pieza más cara en toda la historia de sus ventas, con la adquisición que hizo un coleccionista privado de una obra de Willem de Kooning por más de 28 millones de euros. Al cierre, 248 galerías de 32 países y 80.000 asistentes certificaron lo excelente que fue la feria y, también, los buenos resultados de la ciudad, en referencia al mercado asiático del arte.

Un Neo Rauch por un millón de dólares, un Botero por 800.000 o un Miró por 300.000 fueron otras de las adquisiciones destacadas de la feria, que celebró su sexta edición arropada por la madurez de un mercado consolidado ya como el más potente de Asia – Pacífico.

La madurez es Existen nuevos distritos culturales y citas únicas que colocan a Hong Kong en la cima del panorama artístico internacional.precisamente uno de los rasgos fundamentales que deben tener por compradores y galeristas. Los grandes del sector como Christie’s, Sotheby’s y Philips exhiben sus mejores obras y se anotan récords mundiales en Hong Kong, una ciudad más abierta, cosmopolita y políglota que, por ejemplo, Shanghai, con menores impuestos y procesos aduaneros.

Las cifras hablan por sí mismas: en 2017 el mercado asiático representó el 23% de las ventas globales de arte del mundo. China concentró el 21% del total, solo por detrás de Estados Unidos (42%) e Inglaterra, según el informe The Art Market 2018.

El gobierno chino, por su parte, también apuesta por el desarrollo artístico. Así, el presupuesto destinado a la ciudad de Hong Kong en arte y cultura rondó los 450 millones de euros este año.