sábado, 26, septiembre, 2020

¿Una cama blandita llena con vistas al lago, cerca de un viñedo, rodeada de árboles? ¿O pasar la noche sobre un horno medieval, como en los cuentos de hadas? República Checa, con poco tradicionales y curiosos lugares donde alojarse, atraen a vivir una experiencia única en el destino.

Noches en un árbol
Se puede pasar la noche en lo más alto de un árbol, en la mitad del bosque, a pocos kilómetros del centro de la gran ciudad. Los servicios forestales (Lesy města) de Brno ofrecen alojamiento en una casa en el mismo árbol, cerca de Lelekovice, en Moravia. En las alturas del árbol, a siete metros de la superficie terrestre, creció una cabaña de solo 18 metros cuadrados de superficie interior más terraza. El sitio no tiene instalación eléctrica ni agua y un baño seco que garantiza las necesidades básicas de higiene. En relación a la capacidad, es de un máximo de tres personas con la única condición de que los niños tienen que ser mayores de seis años. A pesar de este detalle, el calendario de reservas suele permanecer ocupado en su mayoría. Existe una oferta parecida en Treehouse Resort Green Valley Chotýšany, ubicado en Bohemia Central, en el que figura un inusual alojamiento en lo más alto de las copas de tres robles, incluso dos metros más alto que en Brno.

Dormir en un barril
Las bodegas de vinařství pod Hradem, ubicadas en Klentnice, en Moravia, han preparado una oferta especial para los amantes del vino, de la intimidad total y de las experiencias poco convencionales. Dormir ahí, en uno de los barriles gigantes, rodeados de viñedos, es algo único, ya que, a la mañana siguiente, desde la cama se puede ver cómo amanece en la región de Pálava. Aunque las pequeñas habitaciones de los barriles son más estrechas que las cabañas del árbol, cuentan con instalación eléctrica y calefacción, mientras que otro de los barriles, construido de forma vertical, cuenta con ducha. Como obsequio por el alojamiento, los huéspedes reciben una botella de un exquisito vino de Moravia y algo para comer.

¡Experiencias dentro de un horno! 
En Slupi, al sureste de Znojmo, cerca de la frontera con Austria, se encuentra, aparte del molino de agua de estilo renacentista, la pensión Za Mlýnem, donde se puede pasar la noche en unos pintorescos aposentos medievales, en una finca con más de doscientos años de antigüedad. Simplemente hay que entrar y cerrar la puerta principal para tener una verdadera sensación de estar en el pasado. El mayor atractivo de este lugar es el gran horno medieval del Pintoresco apartamento, en el que pueden descansar cómodamente dos personas.

Noche en barco
Una de las opciones más originales en la exclusiva casa flotante Lofi, en el centro de Praga. Mide 12 metros de largo y cuenta con una amplia terraza equipada con una parrilla de gas, una zona de descanso circular con estufa y un dormitorio independiente con cama matrimonial y terraza cubierta.

Comodidad en el hotel más estrecho de Praga
¿Todas las opciones ofrecidas resultaron muy aventureras? En tal caso, los turistas pueden alojarse en el hotel Clementin, ubicado en la estrecha calle Seminářská ulice, cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga. El hotel, que se encuentra en una construcción del año 1360, con 3,28 metros de ancho, representa una rareza de Praga, y siempre se recomienda hacer reservas con bastante tiempo de anticipación.