sábado, 26, septiembre, 2020

A la hora de vacacionar, ¿a quien no le gusta compartir sus experiencias y paseos con sus amigos en las redes sociales? A continuación elegimos cinco imágenes imperdibles de Porto de Galinhas para compartir en Facebook, Instagram o Twitter.

Uno de los lugares más recomendados para obtener postales completas de colores, es el paseo Rua das Piscinas Naturales. Este es uno de los puntos más visitado por los turistas, donde a lo largo del boulevard, pueden encontrar sobre el cielo del paseo uno de los máximos símbolos de la cultura pernambucana: las sombrillas de colores. 

La decoración comenzó durante el periodo de carnaval y al registrar aceptación por parte del público, frecuentemente es cambiada en referencia a una fecha conmemorativa o a un evento destacado en la agenda regional o internacional Otra clásica postal de este destino son las inmensas letras de colores, ubicadas frente a la playa, en la Plaza de las Esculturas. Un dato interesante para los fanáticos de Instagram es que en el año 2015, a los dos días de su inauguración, alcanzó más de 21.000 likes en las redes sociales.

La brisa del mar, las aguas turquesas y los cocoteros inspiran cualquier foto. Es por eso, que una opción para obtener fotos con un estilo más aventurero es durante el paseo de boogie. El cual permite recorrer de punta a punta los 18 kilómetros de litoral pernambucano, aventurándose en lo más profundo de este destino paradisiaco. 

Por otra parte, conocer el Pontal de Marcaipe es una paseo imperdible para aquellas parejas que buscan una chispa de romance en su viaje. Disfrutar de un paseo en jangada, contemplando las aguas cristalinas repletas de peces de colores, es algo inolvidable.

 Cuando se acerca el atardecer y comienza a caer el sol, es esencial tener la cámara en mano para obtener un recuerdo único de ese momento.

Visitar las piscinas naturales es otro de los paseos más recomendables para obtener fotos paradisiacas. Estas se encuentran muy cerca de la costa, a sólo cinco minutos de la playa, con acceso por balsa. Cuanto más baja esté la marea, más nítido será el escenario repleto de peces en medio de aguas tibias. El contacto es tan cercano que los turistas muchas veces sienten el toque de los pececillos en su cuerpo.