sábado, 19, septiembre, 2020

La amplia conexión aérea a la provincia de Mendoza logra acercar a los argentinos a la provincia cuyana desde Buenos Aires (Aeroparque, Ezeiza y El Palomar), pero también desde Córdoba, Rosario, Neuquén, Salta, Iguazú, o Comodoro Rivadavia, por lo que hoy es posible hacer una escapada a la “tierra del sol y el buen vino” para recorrer sus bellos paisajes y, por supuesto, sus bodegas, desde casi todo el país. Y allá fuimos, invitados por la Municipalidad de Luján de Cuyo.
No bien arribados, el transfer nos trasladó al que sería nuestro alojamiento por las cuatro noches: el Plaza Paradiso Petit Hotel, en Chacras de Coria. El lugar, el entorno y el establecimiento “maridan” (por usar un término bien enológico!) perfectamente con el propósito del viaje: conocer la oferta turística de sus bodegas. 

Ya acomodados, dimos una vuelta para disfrutar de Chacras de Coria y luego disfrutamos de la cena, en The Casero, el primer wine garden del país, que cuenta con un  pequeño viñedo.

Al día siguiente, tras el desayuno, comenzó la recorrida.

Circuito vinícola

Nuestra primera parada fue en la bodega Casarena, donde hicimos un tour por el establecimiento y pudimos hacer una cata de sus distintos vinos, con la explicación del enólogo a cargo. Al finalizar el recorrido, nos recibieron con un excelente catering para seguir probando los vinos de las distintas cosechas. 

La segunda parada fue en Furrer Cervecería y Casa de Té, de un suizo que elabora varios tipos de licores, salsas, mermeladas, todo casero y que atiende a los comensales que visitan la casa, prepara los almuerzos, meriendas, etcétera. 

Seguimos el viaje y la tercera parada fue en la casa-atelier de Cristian Delhez, hijo del reconocido Víctor Delhez, artista plástico belga considerado el “padre de la xilografía” (ver Familia de artistas).

Por la noche, la cena fue en Casona Perdriel Sabores y Memorias, establecimiento de 1917, con dos tipos de vinos: La Linda Malbec y Doña Paula Cabernet Sauvignon. 

En la tercera jornada, temprano por la mañana, ya teníamos una copa de vino en la mano: llegamos a la bodega Nieto Senetiner donde hicimos una recorrida por los viñedos, la bodega y cavas y participamos de una cata de cuatro vinos de la bodega. 

Luego de esos elixires, cuando volvía a caer agua nieve, nos adentramos en un lujoso spa, en Entre Cielos Luxury Wine Hotel & Spa, moderno hotel boutique de Vistalba. Además de sus espectaculares habitaciones, tiene una opción para los mieleros. Se trata de una habitación alejada del hotel, en medio de un viñedo y con vista a la precordillera. No es barata, pero la experiencia ¡bien vale la pena!

Vistalba en cinco pasos

Tanto relax nos despertó el apetito y fuimos a Bodega Vistalba, una de las más lindas. Moderna, joven y gerenciada por una mujer mendocina; allí charlamos con el enólogo, Juan Pablo Murguía, quien nos acompañó durante toda la visita. 
Hora del almuerzo y nos encontramos con un menú de cinco pasos; cada plato especial y delicioso, para cumplir con el rito de comer y disfrutar con su maridaje perfecto. 

Cada vino, con la explicación justa de la sommelier Carolina Krikwood, originaria de Córdoba, una genia. La sobremesa se hizo larga y nos volvimos en bicicleta hasta el hotel. Un lindo paseo, para ayudar la digestión y tener otra visión de Lujan de Cuyo.

Por la noche, visitamos la bodega Catena Zapata, donde, con autoridades del Municipio, se hizo la presentación del Mes del Vino que se realizó durante todos los fines de semana de septiembre y en cuyo transcurso se pudieron visitar todas las bodegas que incluyó la grilla programada. 

Luego, la cena fue en Lares de Chacra, un pequeño hotel boutique de Chacras de Coria, con exquisita decoración y excelente servicio, junto a funcionarios de la Municipalidad de Luján de Cuyo.

El último día en Mendoza por fin apareció el sol. Partimos hacia Potrerillos, esta vez con mate y deportes de aventura: algunos hicieron rafting y otros canopy o tirolesa. Después de las actividades, almorzamos en un hermoso restó, Mosqueta Sabores de Montaña, con vista a la precordillera, que lucía nevada. 

Esa noche, gran despedida con una cena exquisita y una bodega de alto nivel: Rosell Boher. Cena con tres pasos y el maridaje perfecto, acompañados por el subsecretario de Turismo y Cultura de Luján de Cuyo, Gonzalo Ruiz.

Lodge de lujo

La Bodega Rosell Boher merece un párrafo aparte y es el referido a sus propuestas de alojamiento de alta gama: Rosell Boher Lodge.

Una de las alternativas es la casa de huéspedes privada, Guest House, que está situada en el corazón del Pueblo de Viñas, en un entorno único y con comodidades de alta categoría. Cuenta con dos suites de lujo y dos amplias habitaciones, conectadas entre sí, lo que las convierte en ideal para familias.

La otra opción que ofrece las Casas de Viñas, que cuentan con servicios de excelencia para hacer de la estadía una experiencia única. En un entorno único, al pie de la cordillera, los grandes ventanales permiten disfrutar del paisaje, a la vez que pérgolas y fogones invitan a relajarse y gozar de momentos especiales.

Los interiores son amplios y modernos y cuentan con equipamientos de lujo, mientras que la cava propia permite descubrir la extensa carta de vinos especialmente seleccionada por el enólogo. Se trata de dos casas de 105m2 y 170m2.
El complejo forma parte de un novedoso desarrollo inmobiliario ubicado a 45 km de la ciudad de Mendoza, considerada una de las Great Wine Capitals del mundo y cuna de algunas de las más renombradas bodegas argentinas.

Esta propuesta está siendo una de las preferidas de muchas parejas que deciden realizar sus bodas en el lugar, ya que cuentan con todos los servicios necesarios, desde el alojamiento hasta las comidas y bebidas. Uno de los mercados que aporta mayor número de clientes, es el brasileño. Pero todo llega a su fin y tuvimos que regresar. 

Fue un viaje increíble, con variedad de paisajes, exquisitas bodegas y una gastronomía excepcional, algunos de los atributos de Luján de Cuyo, la “tierra del Malbec”.

 

Familia de artistas

En Chacras de Coria son una institución. Se trata de la familia del reconocido artista plástico belga Víctor Delhez, considerado el “padre de la xilografía” (técnica de impresión con plancha de madera originaria de China). 
Llegado de Europa, vivió en Buenos Aires, luego en Bolivia y finalmente se radicó en Mendoza. Allí, en Chacras de Coria el apellido Delhez representa el arte y actualmente varios de sus descendientes, también artistas, entre ellos su hijo Cristian, son reconocidos por su labor como docentes y formadores de varias generaciones de artistas dentro y fuera del ámbito universitario. Se impone una visita a esa casa, donde vive el arte.

 

Cacheuta

También como parte de la visita a Luján de Cuyo, se pueden conocer las cercanas Termas Cacheuta, donde se emplaza un hotel de montaña y spa termal, con 16 habitaciones provistas de baños con aguas termales, aire acondicionado y calefacción. Algunas de las habitaciones, con vista a la piscina y montaña, han sido remodeladas con estilo moderno, mientras que otras, con vista interna, tienen un estilo rústico. 
El spa termal en armonía con el entorno, comprende un conjunto de piletones de piedra, con diferentes temperaturas e hidroterapias, fangoterapia y la gruta (vaporarium natural). Luego de disfrutar el spa termal, el día de relax puede terminar en el hotel con media hora de masajes de relajación, descontracturante, aromaterapia y reflexología.