sábado, 26, septiembre, 2020

La comida francesa es una de las más prestigiosas del planeta. La variedad de platos que han trascendido las fronteras para influir en otras cocinas así lo demuestran. La gastronomía francesa se caracteriza por su gran variedad, fruto de la diversidad regional, tanto cultural como de materias primas, pero también por su refinamiento. Desde hace largo tiempo su bebida más icónica (el champagne) y muchos de sus platos  se asocian a las celebraciones de cumpleaños, aniversarios y bodas.

El origen de su cocina tiene sus raíces en la Edad Media, época de grandes banquetes. En esa etapa las especias apenas empezaban a ser usadas. A partir de la Revolución Francesa, los platos empezaron a transformarse en creaciones de una mayor complejidad y exquisitez. Asimismo, se les dio más uso a las hierbas aromáticas y a los vegetales. Luego de la Revolución Francesa se inauguraron los primeros restaurantes, una nueva época para la gastronomía en la región.

Cena a la luz del arte

Caminar por las calles de Montmartre, el icónico barrio de París, en donde se encuentra el Moulin Rouge y el café de la película Amelie en la búsqueda de un rincón donde saborear uno de sus platos más famosos es toda una aventura. Cuando se sube hacia la Basílica del Sagrado Corazón (Sacre Coeur) se vislumbra una ventana de persianas blancas con un girasol y, si hablamos de girasoles en París, sólo puede significar algo: Vincent Van Gogh. Ahí está la casa donde vivió el pintor una parte de su vida (1886-1888) junto a su hermano Theo. A la hora de finalizar el paseo, es momento de disfrutar de un buen vaso de vino en la Place du Tertre (plaza de los artistas o pintores). Un sitio perfecto para tener una cena romántica, a la luz de las velas acompañada de música típica francesa. Algún vino, ideal el Château Mont-Redon o el Château Latour, si se prefiere el tinto o, si se inclinan por un vino blanco, el Picpoul de Pinet es un buen acompañante. Además, se le puede pedir a los pintores que hay en la plaza que retraten ese momento inolvidable.

Merluza al beurre blanc

Este plato consiste en lomos de merluza que se sirven en salsa beurre blanc. Esta salsa es típica del país y, concretamente, procede de la región de Bretaña. Se elabora a base de manteca (aunque hay quienes prefieren utilizar crema de leche Milbona) mezclada con una reducción de vino blanco.

Confit de pato

Se trata de un plato que tiene pato asado y es la especialidad de la región de Gascuña. La técnica de preparación del confit de pato es de las más antiguas que existe y consiste en salar la carne y hervirlo en su propia grasa. El proceso entero dura casi 3 días, ya que el confit se debe dejar untado en sal y ajo durante 36 horas. La guarnición que más se acostumbra con este plato es la de papas asadas.

Crépes salées et sucrées

Es un postre tradicional del norte de Francia: Bretagne. Pero en toda Francia se pueden encontrar restaurantes donde hacen gran variedad de Crépes. Se puede hacer salado, excelente para plato principal o como postre, crêpes dulces con frutas, helado, nutella, mermelada.

Macarons

Este tentempié es un tipo de alfajor de origen francés que ha adquirido fama mundial. Se prepara a base de clara de huevo, almendra molida y azúcar. Se puede comer en el desayuno, merienda o de postre.

Boeuf Bourguignon

Es una comida tradicional de la cocina francesa. Debe su nombre a sus dos ingredientes claves: el buey y el vino, dos productos emblemáticos de Borgoña. Si bien es fácil de preparar, lleva tiempo hacerlo (mínimo tres horas). 

Coq au vin

Se dice que esta comida fue inventada por un cocinero que acompañaba a Julio César en la conquista de Galia. El relato dice que César puso bajo asedio a una localidad francesa y el jefe guerrero local le envió un gallo como símbolo de la resistencia y dureza de su pueblo. El cocinero preparó el gallo en vino y a fuego lento, naciendo el mítico plato. 

Galette

Son una especialidad gastronómica de la región francesa de Bretaña. Se trata de una variante de las crêpes en la que se utiliza para la masa harina de trigo sarraceno en lugar de la de trigo candial, y agua. La galette complète está rellena de jamón cocido, queso Emmental rallado y un huevo al plato, mientras que la galette saucisse lleva salchicha y un poco de mostaza. Se suelen degustar con un bol de sidra bretona.

Croquembuche

Un tradicional postre de gran envergadura realizado con profiteroles rellenos de crema pastelera y unidos con caramelo para darle la forma de cono o pino. Suele servirse en bodas y comuniones. 

Helado al borde del Sena

Pasear por la orilla del rio Sena en París es una cita obligada, más si van en pareja. Pasar por el Pont des Arts (Puente de las Artes), el Pont Neuf (Puente nuevo), llegar hasta la Catedral de Notre Dame, es algo imperdible. En el medio de todo, están los helados más ricos de París. Si bien no hay mucha variedad de gustos, el sabor es único, la heladería se llama Berthillon y está en 31 rue Saint Louis en LiIle, 75004 París, Francia.

 

Dónde comer comida francesa en Buenos Aires

Hay muchos restaurantes con gastronomía francesa, por ejemplo en San Telmo se encuentra Brasserie Petanque: es un lugar típico para probar los platos franceses como el bife tartare, el gigot (pierna) de cordero o el espectacular magret de pato a la naranja y al Grand Marnier. Para los que quieran comer hamburguesas made in Francia, paso obligado Paris Burger, ubicado en pleno Microcentro. Por el barrio de Belgrano se encuentra Oui Oui, un restaurante que ofrece un ambiente muy agradable y, hasta shows en vivo. Fleur de Sel es un pequeño lujo francés en Belgrano. En este lugar se puede descubrir la delicadeza de la gastronomía francesa, adaptándose a las influencias locales.