martes, 29, septiembre, 2020

Nacida de la inagotable raíz inca y el rico aporte español, la reconocida gastronomía salteña tiene el sello de su gente, con hombres y mujeres de manos sabias y de gran corazón, realmente comprometidos con ese legado. Así como Salta es tierra de gauchos, también es de cocineros, hijos de la misma Madre Tierra y de sus frutos, que supieron recrear hasta nuestros días aquella herencia ancestral.


Un gran ejemplo como referencia es el Concurso de la Empanada que, desde hace 51 años, premia a las más exquisitas en una jornada que reúne a familias y emprendedores en un auténtico clásico de la cultura de esta región argentina.

Orgullosa, saludable y siempre amable, la tradicional cocina salteña conjuga la armonía propia de los hogares con la calidad de los productos, dispuesta a quedarse en el deleite de los paladares locales y de los visitantes, o para salir a competir con las más apreciadas ofertas gastronómicas del mundo. 

Con esos maestros herederos de un arte culinario que los distingue siempre y en todo lugar, convive la creatividad de reconocidos y premiados chefs, la capacidad de preparar diversos platos de varias cocinas del mundo, en un enriquecedor sincretismo. Entonces, a la par de los platos autóctonos que identifican a la mesa regional, especialistas del arte culinario permiten que la gastronomía de la ciudad también se enseñoree con recetas de otros países de esta América morena o cualquier otra elaboración que les sea demandada.

Salta es linda, como se sabe. También es afectiva y entrañable, cualidades que su gente sabe transmitir al arte de cocinar. Por eso se distingue y se reconoce. Y es una de las tantas razones que esta ciudad ofrece para el pleno disfrute en cualquiera de las cuatro estaciones.