jueves, 1, octubre, 2020

Todo comienza con dos ejecutivos que deciden irse con sus familias a Río de Janeiro para pasar unas vacaciones, con el pequeño detalle de que uno está divorciándose y el otro está al borde de la separación, aunque no sospechaba nada hasta el momento de armar las valijas, cuando su esposa le avisa que, mientras él va a Río, ella pasaría un mes en el Club Med Itaparica en Bahía.
Si bien en realidad no hay demasiada trama en el mencionado resort vale la pena mencionar que para la época en que se hizo la película este era el único Club Med que había en Brasil, y sobre todo en una ubicación muy especial ya que hacía pocos años se había estrenado la famosísma “Doña Flor y sus Dos Maridos” que transcurre en esa ciudad del nordesde de Brasil.  

El Cristo Redentor fue elegido como una de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo Moderno
 en el 2007. 

Por eso, mediante un vuelo de Varig, una icónica compañía aérea que marcó toda una época en el vecino país y que dejó de operar en el 2006 después de haber sobrevivido más de 79 años, los protagonistas llegan a una espectacular casa de veraneo bajo el Pan de Azúcar. Justamente éste es uno de los más fotografiados hitos de la ciudad. Se trata de un morro ubicado a la entrada de la Bahía de Guanabara, cuya figura de granito, prácticamente sin vegetación, se encuentra directamente sobre el mar como parte de una península que se adentra en el Océano Atlántico. De los muchos morros que hay en la ciudad, el Pan de Azúcar es el único con estas características, lo que le confiere un encanto incomparable y permite que desde su cima, a 396 metros de altura, se tengan vistas privilegiadas de Río de Janeiro y la Bahía de Guanabara. 

El acceso hasta lo más alto del morro se realiza con un “bondinho”, o teleférico que funciona desde 1912, siendo el primero de su tipo en el Brasil. En la actualidad cada cabina puede transportar hasta 65 pasajeros y realizan el recorrido en 3 minutos con vistas maravillosas en 360 grados gracias a sus amplias ventanas. 
Como en realidad se deben hacer dos tramos independientes, ya que el primero llega hasta la cima del Morro de Urca, vale la pena detenerse allí un rato para disfrutar de las vistas de la playa de Flamengo, el despegue y aterrizaje de los aviones en el aeropuerto Santos Dumont, y si el día está claro, distinguir las construcciones más características del centro histórico de Río de Janeiro, como la estructura cónica de la Catedral Metropolitana.
Luego al llegar al Pan de Azúcar se tienen vistas impresionantes del Morro del Corcovado con el Cristo Redentor, de la ciudad de Niterói cruzando la bahía hacia el este y de la preciosa playa de Copacabana.   

Playa y excitación

Precisamente las playas de Río son protagonistas importantes en el film. 
La mencionada Playa de Copacabana se distingue gracias a sus veredas con dibujos ondulantes de piedras blancas y negras, conocida como la “Orla de Copacabana”, obra del arquitecto y paisajista brasileño Roberto Burle Marx. Se ha dicho muchas veces que es el gimnasio a cielo abierto más grande de Brasil y algo de eso hay ya que allí cada día miles de cariocas hacen runnig, caminan, andan en bicicleta, juegan al volley y al fútbol en la arena, hacen gimnasia y se muestran al mundo con sus físicos trabajados. 
Muy cerca de allí se encuentra la Playa de Ipanema, inmortalizada por Vinicius de Moraes con su tema “Garota de Ipanema”,  que todavía buscan todos los turistas que llegan a Río.

El Parque Nacional Tijuca en Río de Janeiro es la única selva en u entorno urbano.

Lugar de culto

El bar donde Vinicius y Antonio Carlos Jobin compusieron Garota de Ipanema es el Bar Veloso, en la esquina de Prudente de Morais y Montenegro, hoy rebautizado con el nombre de la canción y destino de peregrinación de miles de turistas 

Datos técnicos

Director: Stanley Donen
Guión: Charlie Peters y Larry Gelbart
Actores: Michael Caine (Matthew Hollis)
Joseph Bologna (Victor Lyonss)
Valerie Harper (Karen Hollis)
Michelle Johnson (Jennifer Lyons)
Demi Moore (Nicole Hollis)
Productor: Stanley Donen 
Estreno: 1984
Sinopsis: Dos amigos van de vacaciones con sus hijas adolescentes a la ciudad brasileña y uno de ellos (Michael Caine) es seducido por la hija de su amigo (Michelle Johnson) provocando situaciones sensuales e hilarantes al mismo tiempo. 
Dato curioso: Johnson, de 17 años durante el rodaje, tuvo que pedir permiso de un juez para rodar sus escenas de desnudos.